03 de Mayo: Arrepiento

Joel 2:13 ¨Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo.¨

 

Gracias a Dios, creador de todas las cosas, inclusive, creador de la naturaleza preciosa estamos aquí otra vez, y además de estar todos invitados para conocer de la palabra de Dios, haciendo este tipo de dinámicas de meditación, estamos siendo invitados a diario a perfeccionar nuestras conductas y realizar actos que nos lleven a hacer la voluntad de Dios.

 

 

 

Nadie al haber escuchado una mala noticia rasgo su ropa en señal de dolor, de pérdida o indignación, esa no es una reacción típica en nuestros días, en nuestra cultura, debido a que el precio de las ropas desestimula a ese tipo de actitudes, en nuestra sociedad, la reacción mas común en la persona que esta contrariada es llevarse las manos a la cabeza, esconder el rostro entre las manos, o protestar en las redes sociales, otros blasfeman, salen andando sin rumbo, o van a un bar a ahogar las penas en la bebida, son pocos los que en ocasiones de extremo pesar, de ira o dolor, ellos consiguen controlarse sin demostrar sus emociones públicamente. En los tiempos bíblicos la primera cosa que la persona hacía en tales situaciones era rasgar las ropas, porque eso era práctica normal, pero podía ir más allá para demostrar la intensidad de sus emociones, se vestía de paño de saco, se raspaba la cabeza y se sentaba sobre cenizas, el acto era espontáneo y podía demostrar una emoción fuerte por demás, pero Cristo nunca valoro demostraciones artificiales, de ninguna especie, el siempre condeno el exhibicionismo, la hipocresía, y el orgullo. Jesús no estaba prohibiendo aquí la demostración externa de tristeza, estaba insistiendo en la coherencia, en la autenticidad, veamos que demostrar tristeza por el pecado sin sentir esa tristeza en el interior puede engañar al hombre, pero no a Dios. Vamos a arrojarnos a los pies de Cristo, él está listo para perdonar y confortar nuestros corazones, él sabe cómo guiarnos por un camino seguro, es de Cristo de quién necesitamos en la vida, busquémosle y abracémosle, seamos semejantes a él en el ejercicio de la obediencia a la voluntad de Dios.

 

 

 

OREMOS

 

Padre querido, agradecemos todas las lindas maneras en las que te manifiestas en nuestras vidas, tu amor y dedicación a nosotros nos llena de una gran emoción y nos motivas a desear cumplir tu voluntad de la mejor manera posible, queremos agradarte. Ayúdanos siempre. Peticiones que hacemos en nombre de Jesucristo.

 

Amén

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