08 de Mayo: Alas de Cuidado

Mateo 6:26 ¨Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?¨

 

Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia, llene nuestros corazones. Saludos especiales, que la bendición de Dios nos envuelva a todos, y, a nuestros seres queridos, aunque la caminata por el rumbo a la salvación, es angosto, vamos a acoplarnos a ese camino, obedeciendo a la voluntad del Padre Celestial, para estar cualificados para recorrerlo, y, animar a otras personas a seguirlo. Brindemos el buen ejemplo de obediencia, y, difundamos este material, para ayudar a nuestros semejantes.

 

 

Jesús nos llama para observar a las aves del cielo, y, el dice: ¨Es el Padre Celeste quien las sustenta, y, ¿Será que ustedes no valen más que las aves?¨. Surge una pregunta, ¿Será que ya nos hemos fijado en algún pájaro que vive cerca de nuestras casas?, seguro ese pájaro tiene un nido, en un árbol cercano, quizá también, cerca de nuestros trabajos, veamos a algún pájaro que pasa cada día por allí. Quizá mientras esperamos al autobús, habremos visto a varias palomas reunidas en la acera, ellas son los ratones del aire. Esas escenas pasan muchas veces desapercibidas, ero Jesús con su infinita sabiduría, nos ha invitado a fijarnos en estos pequeños mensajeros, el no hablo sobre criaturas raras y exóticas, él nos hablo sobre las aves del cielo, frágiles, pero hermosas, él dijo que ellas no se importan con el mañana, ellas no tienen gastos, ni empleos estables, y, sin embargo, viven, porque el Padre Celestial, las sustenta, esa afirmación de Jesús carga una ternura inmensa, él no está hablando sobre pájaros, el está hablando sobre confianza, nos está diciendo que ¨Si Dios, se preocupa por criaturas pequeñas, y, comunes, mucho más se preocupara por nosotros¨, es como si a cada vuelo, a cada rincón, a cada nido escondido entre las ramas, Dios susurrase ¨Estoy aquí, confié¨. ¿Cuántas veces nos sentimos olvidados por Dios?. Quizá ya hemos pasado por eso, hasta nos hemos sentido agobiados por las preocupaciones cotidianas, asó en medio de las dificultades, decisiones difíciles, y, otras cosas, el corazón se aprieta, y, nos preguntamos: ¨¿Será que Dios, está viendo todo esto?¨. Y, luego allá afuera, en el lugar iluminado, o, en la sombra de la plaza, un pajarito canta, y, sin saber, el carga un recordatorio divino, ¨El cuidado de Dios, no falla.¨, aquí Jesús no eligió hablar de animales fuertes, o, imponentes, pero sí de aves débiles, y, dependientes, porque justamente esa dependencia, es la que revela la belleza de la confianza. Y, así como las aves, no precisan preocuparse con el mañana, nosotros somos invitados a descansar en la certeza, de que hay un Dios, que sustenta todas las cosas, incluyendo a nosotros, Dios nos sustenta. La próxima vez, que veamos a un pajarito, aterrizando en el techo, recordemos que valemos más que él, y, si el creador es tan fiel, para cuidar los detalles de la vida de un ave, él está atento a los detalles de nuestras vidas también, nuestro Padre Celestial, no se olvida de nosotros, el sabe de nuestras luchas, de nuestros miedos, de nuestros sueños. Apenas miremos y confiemos, el cielo está repleto de aves, que nos recuerdan el amor de Dios, siempre presente, que estas palabras traigan paz a nuestros corazones.

 

 

 

OREMOS:

Padre amado, bendito seas, porque si cuidas hasta a las aves, pequeñas y frágiles, ciertamente vas a cuidarnos a cada uno de nosotros, estamos en tus manos Padre, concédenos esa confianza, y, genera Paz en nosotros. Continua realizando esa obra, santifica a tu pueblo. Contribuye con nosotros siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.

 

Amen

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