10 de Mayo: El valor de la misericordia

Lamentaciones 3:22-23 ¨Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.¨

 

Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia, llene nuestros corazones. Saludos especiales, que la bendición de Dios nos envuelva a todos, y, a nuestros seres queridos. Renovados de energía nos sentimos al nutrir nuestras almas, con la instrucción de nuestro Padre Celestial, obedeciendo a su voluntad le agradamos, y, permitimos que el prójimo, pueda seguir el camino de la salvación. Motivemos a nuestros hermanos en la fe, a continuar perseverando hacia la salvación. Compartamos este material.

 

 

Recibir misericordia, no siempre es fácil, como seres humanos, requerimos ser fuertes, de sentirnos autosuficientes. Aceptar misericordias significa, admitir que fallamos, que requerimos de ayuda, que no conseguimos solos, eso hiere nuestro orgullo, en el mundo el fuerte es quien se impone, quien vence por merito propio, que es independiente en todo sentido, pero en el reino de Dios, las reglas son diferentes, somos dependientes, somos carentes, requerimos de la gracia divina a cada instante, el profeta Jeremías, autor del libro de lamentaciones, él escribió esos versos en un momento de profunda tristeza,  el pueblo de Israel sufría las consecuencias de sus pecados, todo parecía perdido, pero en medio del dolor el hace esa poderosa declaración, ¨Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.¨, esa es la verdad que sustenta nuestra fe, no estamos de pie porque somos fuertes, sino porque Dios nos sustenta, no continuamos avanzando porque somos buenos, sino porque él es misericordioso, y, esa misericordia de Dios, no tiene fin, Dios no nos da solo una oportunidad, es nos da varias oportunidades, su fidelidad no depende de nuestro desempeño,  él sabe que somos fallidos, que con frecuencia caemos, que tenemos errores, y, que escogemos mal, aun así el nos ama, el orgullo humano quiere hacernos rechazar esa misericordia, quiere que intentemos vencer solitos, pero nadie puede seguir a Cristo sin antes reconocer que necesita de él. El primer paso para una vida con Dios es admitir, que nosotros, no somos nada sin él. Que alivio, es saber que no precisamos ser suficientes, que descanso hay en percibir que no es sobre nuestro esfuerzo, sino sobre la fidelidad de Dios, si hoy nos sentimos indignos e insuficientes, cansado, o, cansada de intentar, recordemos que las misericordias del Señor, se renuevan sobre nosotros a esta hora, descansemos en el amor de Dios, la misericordia de el, es todo lo que precisamos. Gloria a Dios. Que Disfrutemos esa convicción, de que las misericordias del Señor no tienen fin, porque se renuevan a cada mañana.

 

 

 

OREMOS:

Padre amado, bendito sea tu nombre, por tu gracia que se extiende sobre nosotros, por tu misericordia, porque eres tan bondadoso, atento, tan paciente para con nosotros, en tus manos nos colocamos, con gracia, y, alabanza. Contribuye con nosotros siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.

 

Amen

Dejar una contestacion