Salmos 139:13 ¨ Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre.¨
Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia, llene nuestros corazones. Saludos especiales, que la bendición de Dios nos envuelva a todos, y, a nuestros seres queridos. Los caminos que tienen varios obstáculos, nos conducen a grandes recompensas. Asumamos el desafío, siguiendo fielmente la guía celestial, y, sirviendo de modelo, para que otros se sientan motivados a seguir a Cristo, que es el camino hacia Dios Padre y hacia la eterna salvación. Difundamos estas palabras, para iluminar el camino, de aquellos que buscan la verdad. Vamos juntos con la palabra de Dios, en las manos, en la mente, y, en el corazón, eso es bendición de Dios.
Sería interesante recordar, nuestro recuerdo más antiguo, ese que dio origen a todo. Quizá recordemos una escena que salta de la infancia, el olor de la comida hecha por la abuela, un juguete especial que nos marco, o, la imagen de alguien que nos hizo mal y nos daño, la verdad es que nuestras mentes, guardan pocos recuerdos de la primera infancia, y, el tiempo borra detalles que un día fueron importantes para nosotros. Un estudio hecho por la Universidad Memorial de Terranova, en Canadá, mostro que en media, las personas, solo comienzan a recordarse de acontecimientos, a partir de los dos años y medio de edad, esa investigación llevo 21 años para ser concluida, y, analizo millares de relatos, incluyendo revisión de datos recolectados anteriormente. Mientras tanto, es curioso pensar que esas personas, que se recuerdan de memorias tan antiguas, ciertamente también se olvidan con frecuencia, de lo que comieron en el almuerzo de la semana pasada, eso revela una verdad simple, que es que nosotros tenemos memoria corta, olvidamos cosas importantes, momentos felices, detalles que un día hicieron parte de nuestra historia, pero lo más bonito es recordar, que existe alguien, que no se olvida de nada sobre nosotros, alguien que mucho antes de que nuestra mente guarde cualquier imagen, ya nos conocía. David expresa eso de manera linda, al decir que Dios nos formo, conforme está escrito: es el versículo que encabeza este material. Antes de cualquier memoria, antes de cualquier llanto, antes de cualquier respiración, Dios ya estaba allá. Y, más que eso, el no sabía que iríamos a existir, sino que ya nos amaba, esa es una de las certezas más confortadoras, de la vida cristiana. Dios nos conoce por completo, no hay detalles sobre nosotros que sean novedades para él, ni pasado, ni presente, ni futuro, así nuestros recuerdos se pierdan, Dios no se olvida, de ¿Quiénes somos?. ¿De dónde venimos?. Y, ¿’A donde el nos llevara?. Saber de eso, cambia todo, en un mundo donde somos olvidados, con tanta facilidad, tener a un Dios, que no nos abandona, es un regalo, que no tiene precio. Él estuvo, con nosotros, en los días que nadie podía estar, incluso, nosotros ni sabíamos de nuestra existencia, y, el continua con nosotros ahora, y, continuara hasta el fin. En tal sentido, aunque la memoria falle, confiemos, pues el mismo Dios que nos formo en el vientre de nuestra madre, es el mismo que cuida cada detalle de nuestras vidas hoy, y, siempre. Para finalizar, el verso bíblico a destacar en este punto, es: Isaías 49:15-16 ¨ ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti. He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida; delante de mí están siempre tus muros.¨.
OREMOS:
Padre amado, gracias por todo, jamás nos cansaremos de decirlo, y, de estar agradecidos contigo, porque eres muy especial, y, siempre estas con nosotros acompañándonos, permite que tu mano poderosa obre en nuestro favor, para que con nuestras vidas sigamos brindando un buen ejemplo, y, glorificándote. Contribuye con nosotros siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.
Amen