Salmos 103:1-5 “Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias; El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias; El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila. “
Amados, que la Paz de Dios sea con todos. Saludos cordiales, vean: Si nos encontramos aquí, es que esa es la voluntad de Dios, hay algo bueno qué juntos lograremos. Tengamos calma, por causa de la fe. No nos atormentemos por nada. Dios tiene el control de todo. Hay algo curioso, en la Biblia, los discípulos, nunca se opusieron a seguir las enseñanzas de Jesús, porque todas buscaban el bienestar del prójimo, pero lo interesante, es que los discípulos cumplían sin oposición. Cumplamos con esto. Estamos haciendo algo bueno. Compartamos este material.
Palabras lindas de alabanza, y, de exaltación del nombre del Señor, delante de la bendiciones divinas el corazón del creyente, bendice el nombre del Señor, y, lo exalta con expresión sincera, de gratitud por las incontables bendiciones, sean bendiciones espirituales, o, materiales, por eso el salmista dice ¨Bendice mi alma Señor¨. Ósea, adoremos al Señor, alabémosle, glorifiquémosle, por las bendiciones recibidas, y, las que faltan por recibir. El salmista dice: ¨No se olviden de sus beneficios¨, esto nos quiere decir que vamos a recordar las bendiciones, y, el cuidado de Dios. Pablo escribió lo siguiente en 1 Tesalonicenses 5:18 ¨ Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.¨, seamos agradecidos en todo, porque Dios está haciendo su voluntad, mediante Jesús, en nuestras vidas, nosotros que somos personas espirituales, que conocemos, amamos, y, seguimos al Señor. Creamos que Dios está actuando, que un propósito superior de Dios, se está realizando en nuestras vidas. Incluso, cuando pasamos por las adversidades de este mundo, Dios está actuando para nuestro bien, para nuestra salvación eterna, por eso glorifiquemos el nombre del Señor, y, el perdona nuestras iniquidades, cura nuestras enfermedades. En 53:4-5, se establece que ¨ Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.¨, la tumba no es nuestra morada definitiva, es solo algo temporal, para quienes aman a Dios, porque nuestra morada definitiva es junto a nuestro Padre Celestial, en el cielo. El salmista nos dice, que ¨Dios nos da la capacidad para prosperar¨, el nos da salud para trabajar, nos a inteligencia para desarrollarnos, Dios nos prospera, y, cuando la prosperidad viene de Dios, nos trae muchas cosas buenas.
OREMOS
Amado Padre, gracias por tu palabra, que nos motiva a ser mejores siervos, y, mantener enfoque en cumplir la misión que nuestro Padre Celestial, nos ha conferido. Apóyanos siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Jesús. Y, agradecemos, pues sabemos que vas a obrar en nuestro favor.
Amén.