17 de Agosto: Acostumbrándose a agradecer

1 Tesalonicenses 5:16-18 ¨ «Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.».¨

 

Amados, que la Paz de Dios sea con todos. Saludo cordiales, bendecidos, y, prosperados, amanecemos este día, donde todo será mejor, pues estamos abrazados de la biblia, haciendo la voluntad de Dios, porque nuestra intención es andar por la ruta de la salvación, y, ganar la vida eterna, para morar en el cielo con nuestro Padre. Difundamos este material.

 

 

El apóstol Pablo, nos tiene acostumbrados, a versos enriquecedores, sin embargo, el contenido del texto bíblico, plasmado al inicio de este material, nos hace adoptar una conducta beneficiosa para nuestra salud integral, se trata de estar siempre alegres, y, orando cuando se requiera, para dar gracias por todo, y, lo mejor es que nos indica que ese es el deseo del Padre para nosotros, un Padre que quiere nuestro bienestar, y, lo maravilloso, es que si estamos bien, podemos contagiar ese estado de ánimo a nuestro prójimo, haciendo que poco a poco, se vaya generando una solida cadena de bendiciones, y, bienestar, de allí que se hace tan importante, la acción de compartir el mensaje de Dios, para atraer a mas almas a los caminos de Salvación, Dios desea que hagamos eso. Veamos en esta historia algo interesante: Cierta vez un hombre decidió realizar un experimento social, todos los días entregaba billetes de veinte dólares, a personas aleatorias, al principio los vecinos lo miraban con desconfianza, se quedaban pensando en tanta generosidad, pero con el pasar de los días, la presencia de él, y, sus regalos, se convirtieron en rutina, durante un mes entero, el entregaba a todo el mundo, billetes de veinte dólares, a las personas que él se encontraba en la calle. Y, la gente paso a esperarlo con entusiasmo todos los días, hasta que un dia el resolvió salir por las mismas calles, sin dinero ninguno, el resultado fue frustración. Algunos habitantes lo consultaron, indagaron, preguntaron, así: ¨¿Dónde está el dinero?¨, aquello que un día fue recibido con sorpresa y gratitud, ahora era exigido como un derecho, el gesto dejo de ser reconocido como bondad, y, se convirtió en obligación, esa historia nos invita a reflexionar, sobre algo serio, ¿Será que estamos acostumbrándonos a las bendiciones de Dios, al punto, de dejar de ser agradecidos por ellas?. La Biblia es clara, en todo den gracias, no solo por las grandes conquistas y los momentos extraordinarios, sino también por las pequeñas dádivas, por las pequeñas bendiciones que recibimos, en el día a día, por el aire que respiramos, el alimento sobre nuestra mesa, la salud, el cariño de quienes amamos, la posibilidad de abrir los ojos por la mañana, son bendiciones, que acostumbramos a recibir, y, por eso dejamos de agradecer, el agradecimiento no es sentimiento pasajero,  sino postura permanente, ella no depende de circunstancias ideales, pero nace en un corazón que reconoce la mano de Dios, en todas las cosas, que: hasta en las más simples, hoy hagamos una pausa, valoremos lo que tenemos, agradezcamos a las personas, y, agradezcamos a Dios, por las bendiciones diarias. Además, pidamos a Dios que renueve, en nosotros el espíritu de la gratitud, al final esa es la voluntad de Dios para nosotros, vivir en alegría, oración constante, y, agradecimiento abundante.

 

 

 

OREMOS

 

Dios bendito, tenemos tanto que agradecerte, solo es hecho de participar en estas reflexiones es motivo de nuestra gratitud, te alabamos por todo. Contribuye con nosotros Padre Amado, siempre. Así pedimos, en nombre de Jesucristo.

 

Amén.

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