Salmos 119:97 ¨ ¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación.¨
Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia nos llene por completo. Saludos cordiales, bendito sea el nombre del Señor, porque el Señor es bueno, y, su misericordia dura para siempre. Es un placer estar aquí reunidos otra vez. Llevemos a más almas a los caminos de salvación. Compartamos este material.
Esta es una declaración hermosa, sin duda Dios se agrada al oír una frase así. Dios lo recibe bien, ese tipo de cumplido alabador, de parte de un corazón sincero, verdadero. Diciendo: ¨ ¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación.¨, es como decir en otras palabras ¨Te amo tanto, que no dejo de pensar en ti, y, en las cosas que me dices¨. No es natural amar la ley de Dios, infelizmente no es, porque nacemos con la marca del pecado, de acuerdo a la Biblia, nacemos con la inclinación contraria a la voluntad de Dios, inclinación para el mal. Mientras tanto, cuando somos transformados por la gracia de Dios, y, por la obra del Espíritu Santo, en nosotros, aquello que nos era desagradable, aquello que era visto como algo malo, que nos quitaba la libertad, ahora es nuestro placer, ahora nos agrada, es un camino, de vida para nosotros, un camino de libertad, y, Dios queda feliz, cuando percibe que el Espíritu Santo, consiguió actuar en nosotros, y, nos transformo de tal forma, que podamos decir, con sinceridad. ¨ ¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación.¨, debemos meditar en la palabra de Dios, siempre, no de forma esporádica, la palabra de Dios, debe ser nuestro alimento diario. Escrito esta en Salmos 119:103 ¨¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca.¨, evidentemente que ese palabras precisa estar transformado, por la presencia de Dios en nosotros, esta aquí es la expresión de una persona convertida, al Señor. Una persona que tiene nueva naturaleza, una naturaleza, espiritual. Mas adelante la Biblia dice ¨Lampara para mis pies es tu palabra, y, luz para mis caminos¨. La palabra de Dios, guía, direcciona, ilumina, nuestras vidas. Ahora el Salmos 119:130 ¨ La exposición de tus palabras alumbra; Hace entender a los simples.¨, en este mundo de oscuridad donde vivimos la palabra de Dios es luz, es dulce, es verdad, es justa. Felices son aquellos que en ella meditan, permitiendo que esta palabra los ilumine, y, los guie. Está escrito en: Salmos 119:142 ¨Tu justicia es justicia eterna, Y tu ley la verdad.¨, la ley de Dios, pensando no solo en los 10 mandamientos, que fueron escritos por Dios en la piedra y entregados a nosotros, peri pensando en la ley de Dios como toda palabra de Dios, todas las instrucciones, las orientaciones, todas las enseñanzas del Señor, la palabra de Dios es la propia verdad, Jesús cuando estuvo entre nosotros, dijo: ¨Yo soy el camino, la verdad, y, la vida¨, Jesus dijo: ¨Y conocerán la verdad, y, la verdad los hara libres¨, y, dijo también Jesus: ¨Si el hijo del hombre los libertare, verdaderamente serán libres¨. Cuando conocemos la palabra de Dios, estamos conociendo al propio Dios, al propio Cristo que es la personificación de la verdad. Y, felices son los que conocen la verdad. Escrito esta, en: Salmos 119:165 ¨ Mucha paz tienen los que aman tu ley, Y no hay para ellos tropiezo.¨, De manera que si verdaderamente, obedecemos a Dios, no tropezaremos, andaremos por camino seguro hacia la victoria completa.
OREMOS:
Padre amado, glorificamos tu nombre por tu bendita palabra, ayudanos a amar tus palabras, a deleitarnos en su meditación diaria, para que nos conduzcas a mejores niveles espirituales. Contribuye con nosotros siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.
Amen