14 de Agosto: El Señor nos reprende

Zacarías 3:2 ¨ Y dijo Jehová a Satanás: Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová que ha escogido a Jerusalén te reprenda. ¿No es este un tizón arrebatado del incendio?¨

 

Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia nos llene por completo. Saludos cordiales, con Jesús nuestro Salvador, todas las cosas son de lo mejor, por ese motivo debemos apreciar su compañía, y, naturalmente, buscar a Dios en cada momento. Durante su ministerio, en varias ocasiones Jesús, levanto su voz con autoridad para reprender al pecado. Algunas de estas ocasiones fueron: PRIMERO: – cuando Jesús encontró comerciantes en el templo, él reprendió severamente a ellos por corromper un lugar sagrado para beneficio personal (Mateo 21:12-13). SEGUNDO: – cuando fariseos vinieron a preguntar a Jesús sobre divorcio, él les enseñó sobre la santidad del matrimonio, y, el error de permitir divorciarse fácilmente (Mateo 19:3-12). TERCERO: – cuando los discípulos de Jesús discutían quién era el mayor, él los reprendió por buscar gloria y les enseñó que la verdadera grandeza viene de servir a otros (Lucas 22:24-27). CUARTO: – cuando Pedro negó conocer a Jesús, y, Jesús miró a Pedro y le dio una mirada de reproche fulminante, luego Pedro salió llorando amargamente (Lucas 22:54-62). En cada uno de estos casos, Jesús usó su autoridad divina para corregir errores, pero lo hizo de una manera que mostró compasión, y, amor por quienes habían fallado.  El uso de este poder por Jesús, es interesante, por tanto, conviene que ahondemos mas en este contenido, pero a su vez, recordemos compartir el material.

 

 

Vivimos en un mundo donde el pecado se hizo tan común que muchas veces, con dificultad notamos el pecado, estamos tan acostumbrados con sus formas sutiles, orgullo, egoísmo, impaciencia, que no percibimos la gravedad de convivir con esos males, entendemos que acostumbrarnos al pecado, puede destruir nuestro andar por el camino a la Salvación, porque nos desvía. Sabemos que el mal, existe, por eso oramos para que el Señor nos proteja, pero en muchos momentos también, pedimos fuerzas para luchar, como si el resultado de la batalla, dependiese de nuestra fuerza, de nuestro brazo, mientras tanto, el profeta Zacarías nos muestra una escena poderosa, donde delante de Satanás, que acusa a Josué con el Sumo Sacerdote, es el propio Dios quien se levanta, y, dice conforme a lo que leímos al inicio, ¨Que el Señor lo reprenda¨, no es Josué, quien argumenta, ni quien intenta justificarse, el apenas está allí como ¨ tizón arrebatado del incendio ¨, alguien salvado por poco, aun chamuscado, por la vida de pecado. La victoria no es de él, la victoria es del Señor. Ese texto nos recuerda de algo especial, el poder para vencer el mal, no está en nuestra fuerza, en nuestra disciplina, o, en nuestra sabiduría, el poder para vencer el mal, está en Dios, el nos defiende, silencia al acusador, el lucha a nuestro favor. El puede libertarnos, a veces oramos pidiendo fuerzas para resistir al mal, cuando lo que requerimos es confiar en que Dios ya esta guerreando por nosotros, Cristo ya venció en la Cruz, la reprensión a Satanas ya fue decretada, cuando nos sentimos débiles, cercados, acusados, lo mejor que podemos hacer es correr para los brazos del Padre, y, recordar ¨Señor, reprende al mal en mi lugar, en mi no hay poder, pero en ti hay todo lo contrario,¨, que hoy podamos descansar en la certeza de que no estamos solos, y, que así seamos solo un tizón sacado del fuego, que Dios nos purifique, nos defienda, y, nos proteja, con su eterno poder. Hay un texto, que merece ser destacado, ahora mismo, es: Salmos 60:12 ¨ En Dios haremos proezas, Y él hollará a nuestros enemigos. ¨, estemos en Dios, porque en Dios tendremos grandes victorias, el mismo pisara a nuestros adversarios, nuestra victoria viene del Señor cuando estamos conectados a Dios.

 

 

OREMOS:

Padre amado, ayúdanos a permanecer en ti, sabiendo que la fuerza no esta en nosotros, pero está en el Señor, y., en la fuerza del Señor, podemos vencer a todos los enemigos. Colocamos nuestras vidas en tus manos Padre Amado, te alabamos por el este momento tan especial de nuestras vidas. Contribuye con nosotros siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.

 

Amen

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