17 de Abril: Esperanza que no muere

Salmos 40:1 ¨ Pacientemente esperé a Jehová, Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.¨

 

Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y que su misericordia llene nuestros corazones. Saludos cordiales, es un placer estar reunidos otra vez, y, saber, que: Dios nos ama mucho, el supervisa nuestras vidas, y, nos direcciona a mejores cosas, ya que en ocasiones, creemos estar haciendo algo positivo, porque nos gusta, pero desconocemos, que a la larga nos afecta, y, Dios nos indica a soltar con alegría, esa actividad, porque vendrán otros escenarios de bendición. Dios nos lo garantiza, tengamos fe de que esa promesa se cumplirá. Disfrutemos del proceso que nos conduce a la bendición. Difundamos este material.

 

 

Este salmo es hermoso, resalta la importancia de la paciencia. Nosotros vivimos movidos por la esperanza, ella nos motiva a seguir adelante, incluso cuando el futuro parece incierto, es la esperanza la que nos motiva a intentar de nuevo, incluso, después de una decepción. La esperanza está por detrás de todo lo que hacemos, del sueño en un mejor empleo, al deseo de ver a quien nosotros amamos, curado. Pero junto con esa fuerza, tan poderosa, viene un miedo silencioso, el miedo de haber esperado en vano. A nadie le gusta alimentar expectativas, y, decepcionarse, nadie quiere invertir tiempo, afecto, oración, en algo que no acontecerá. Ese es el motivo por el cual escondemos nuestra esperanza, nosotros guardamos dentro del corazón, ese sueño no confesado, con miedo de que él nunca se realice, y, tal vez por eso sea el dictado ¨La esperanza es la última que se pierde¨, ese dictado ha persistido por generaciones, porque sabemos que si hasta la esperanza muere, ¿Qué nos restara?. El dolor de la esperanza frustrada, puede ser tan fuerte, como el luto, como la perdida de una persona querida, cuando alguien pierde la esperanza, pierde también el coraje para seguir adelante, pero el salmista, nos enseña un secreto ¨Donde colocamos nuestra esperanza hace toda la diferencia¨, el dijo: ¨Espere constantemente, o, firmemente, en el Señor.¨, no se trata de una esperanza suelta y aleatoria, Depende de las circunstancias o las personas, no no es así,  es una esperanza depositada en Dios, aquel que se inclina para oírnos, que no se olvida de nuestros clamores, que no desprecia las lagrimas silenciosas, gloria a Dios por eso. Esperar en Dios, no significa que todo ocurrirá de nuestra manera, pero significa que estaremos en las manos de alguien, que nos ama de manera perfecta, significa confiar que incluso cuando no entendemos el camino, Dios continua dirigiendo nuestras vidas con amor y sabiduría. Colocar la esperanza en Dios es quitar ese peso de nuestro corazón, y, entregarlo al único que puede cuidar de lo que escapa de nuestro control, Si hemos cargado con sueños silenciosos, deseos no atendidos, o, nos sentimos agotados por esperar por algo que aun no ha venido, este verso de hoy es para nosotros, porque: Dios no se olvida, de quien espera en el. Dios se inclina, oye, y, responde, puede no ser en el tiempo que nos gustaría, pero será en el tiempo correcto, el tiempo de Dios, por eso esperemos con confianza, porque cuando la esperanza está en Dios, ella no muere, ella se fortalece, incluso en los días más difíciles, ella es sustentada, hasta que la respuesta venga.

 

 

 

OREMOS:

 

Adorado Padre, ayúdanos a confiar en ti, y, a esperaren ti todo el tiempo, sabemos que muchas veces tu tiempo es diferente del nuestro, pero sabemos que tus planes son perfectos, por eso nos sujetamos totalmente a ti. Colabora con nosotros. Peticiones que hacemos en nombre de Jesucristo.

 

Amén.

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