302 El bien mayor de un hombre

Salmos 127:3-5 ¨ He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre. Como saetas en mano del valiente, Así son los hijos habidos en la juventud. Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; No será avergonzado Cuando hablare con los enemigos en la puerta.¨

 

Que la Paz de Dios sea con todos. Es bueno reservar cada día unos minutos para reflexionar en la palabra de Dios, necesitamos hacer eso siempre, porque Dios debe ser lo primero y lo mejor en nuestras vidas, por eso además de alimentarnos espiritualmente de esta palabra, requerimos compartir este material, para contribuir con nuestro prójimo, y llevarlos de ese modo a transitar el camino a la salvación, hagamos todos esa labora de compartir este tipo de materiales, por los medios habituales.

 

 

Ya entendemos por el Salmo 127 que Dios debe ser la mayor de nuestras prioridades, por eso debemos encomendar a en todas las actividades que realizaremos durante el día, y el va a estar presente, pero en este salmo, Salomón se preocupa por el bien mayor de un hombre, que es sus hijos, en el segundo mandamiento de la ley de Dios, contenido en Éxodo 20:6, se establece: ¨ y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.¨, Dios enfatiza la necesidad de que los padres enseñen a los hijos a adorar únicamente a Dios, el mandamiento dice que Dios hará misericordia hasta mil generaciones, de aquellos que aman y guardan sus mandamientos, ósea que si amamos a Dios y obedecemos su voluntad, estamos presentes enseñando a nuestros hijos a hacer lo mismo, tendremos como padres la influencia poderosa sobre el carácter de ellos, y ellos amaran a Dios y respetaran sus caminos, es exactamente eso lo que Salomón quiere decirnos mediante ese Salmo, cuando llevemos a nuestra familia ante Dios, nuestra influencia será mayor sobre ellos, eso beneficiara mucho a la unión familiar y fortalecerá toda clase de valores positivos.

 

 

OREMOS:

 

Padre de amor, gracias por estar allí para ayudarnos en el comando de nuestras familias, que al ser presentadas ante ti, mejoran mucho y perseveran en tus caminos para glorificarte. Contribuye con nosotros. Peticiones que te hacemos en nombre de Jesucristo, tu hijo, en nombre de quien todo lo concedes.

 

Amen.

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