15 de Agosto: La Conversión

2 Crónicas 33:12-13 ¨Mas luego que fue puesto en angustias, oró a Jehová su Dios, humillado grandemente en la presencia del Dios de sus padres.¨ – ¨Y habiendo orado a él, fue atendido; pues Dios oyó su oración y lo restauró a Jerusalén, a su reino. Entonces reconoció Manasés que Jehová era Dios.¨

 

Amados, que la bendición siempre esté presente en nuestras vidas y que seamos cumplidos con todos los mandatos de Dios. Feliz Día, hoy es un día maravilloso, un día para asumir nuevos retos, un día para superar nuevas situaciones, teniendo presente que con perseverancia y tranquilidad lo lograremos en el nombre de Jesús, en este sentido atendamos a lo que nos indica Jesús nuestro Salvador, en el versículo Juan 16:33 ¨Les digo todo esto para que encuentren paz en su unión conmigo. En el mundo, ustedes habrán de sufrir; pero tengan valor: yo he vencido al mundo.¨, por todo lo indicado, sigamos el ejemplo de Jesús quien obedeció los mandatos del Padre, y al proceder correctamente, logró vencer. Llevemos a todo lugar este mensaje, prediquemos sobre estas buenas cosas que aprendemos, porque cuando compartimos este tipo de materiales, bendecimos a otros.

 

 

El sufrimiento hizo al rey Manases pensar, y es un gran día cuando Dios nos consigue hacer pensar, Manases debe haberse acordado de su piadoso padre, se acordó también de su piadoso padre, su experiencia muestra lo difícil que es para un hijo escapar de la influencia salvadora de un verdadero padre o madre, Manases reflexiono profundamente, se arrepintió y cayo de rodillas, el texto dice que estando angustiado él suplico al Señor su Dios, y él mucho se humillo por ante Dios, el Dios de sus padres, Dios lo perdono, y además de perdonarlo, el volvió a llevarlo a Jerusalén, a su reino, así el que había sido cautivo en una tierra extraña, volvió a usar su corona y durante el tiempo de vida que le restaba el fue un devoto seguidor de su Dios, la conversión de Manases fue genuina y duradera, él procuro deshacer los males que había causado anteriormente, destruyo los altares que había construido a los falsos Dioses, intento hacer que el pueblo regresara a la verdadera religión, pero ese arrepentimiento notable vino demasiado tarde para salvar al reino de la influencia corruptora de años de práctica idolátrica, muchos habían tropezado y caído, no pudiendo levantarse, entre ellos aquellos que habían sido influenciados por la apostasía primera de Manases, y en ese grupo estaba su propio hijo, entonces Manases hizo una constatación terrible, descubrió que había sido más fácil llevar al pueblo a la apostasía, que volver a los caminos de la fe, entonces percibió la dificultad de reconstruir una nación arruinada espiritualmente por su propia culpa, ni siquiera fue capaz de salvar a su propio hijo, quien se convirtió en idolatra durante toda su vida, veamos que el arrepentimiento nos conduce a la salvación, pero hay una cosa que el arrepentimiento no hace, él no nos salva de las consecuencias de nuestro pecado, por supuesto no es referente a la perdición de la tierra, porque si nos arrepentimos de verdad nos libraremos de la condenación eterna, sino a otras consecuencias relacionadas a la realidad de este mundo, que el arrepentimiento no nos libra de ellas, podemos salir al mundo y sembrar cizaña durante 50 años, si nos arrepentimos Dios nos perdonara, pero hay algo que Dios no podrá hacer, es transformar en trigo la cizaña que sembramos, podemos lamentar profundamente nuestra siembra, pero la respectiva cosecha será obligatoria, es verdad que todos somos libres para escoger lo que queremos sembrar, pero todos nos convertimos en esclavos de las consecuencias de lo que sembramos, así cosechamos aquello que sembramos, que Dios tenga misericordia de nosotros y nos permita comportarnos de la forma más adecuada posible, siendo fieles a Dios y si erramos que tengamos la sabiduría de corregir nuestras fallas.

 

 

 

OREMOS

 

Amado Padre, te alabamos por tu gran amor y enseñanza que nos das, contribuye con nosotros, guíanos para tener una mejor conducta y mejorar constantemente en lo que hagamos.. Ampáranos siempre. Peticiones que hacemos en nombre de Jesucristo.

 

Amen.

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