09 de Septiembre: Ciclo de la hostilidad

Mateo 5:9 ¨Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.¨

 

 

Amados, que la bendición siempre esté presente en nuestras vidas y que seamos cumplidos con todos los mandatos de Dios. Feliz Día, gracia y paz, este material que hoy nos es revelado por la biblia constituye un pedacito del pan del cielo, vamos a aprovecharlo y a consumirlo con alegría, sigamos preparándonos para el regreso de Jesús nuestro Salvador, compartamos de las maneras acostumbradas este material para así bendecir la vida de nuestro prójimo.

 

 

En un tiempo de cultura digital, donde todos tenemos la oportunidad de exponer ideas sean estas convenientes o no, pacificadoras o no, felices son aquellos que trabajan por la paz, ¿Con que personaje nos identificamos?, podemos ser el tipo de personas que promueven la paz en el trabajo, o aquellas que viven buscando asuntos que incitan a la intriga, a las desavenencias, en todos los ambientes, lo importante es recordar que detrás de las hostilidades que imperan en el mundo y en las redes sociales, está el más grande perturbador de todo el universo, que es satanás el enemigo de Dios, si estuviéramos mas atentos a la lucha espiritual, constante que existe nosotros tendríamos entonces mas compasión de la gente, es el enemigo que inicia los ciclos de hostilidad y odio que vemos en el mundo hoy, los inicia simplemente plantando algún pensamiento negativo en las personas que están interviniendo en cualquier actividad, por eso debemos abandonar esos pensamientos negativos cuando surjan y facilitar el trabajo de Dios para convertirnos en pacificadores, y usarnos como instrumentos para romper ese ciclo de odio y hostilidad, para ser un pacificador es necesario estar en paz con Dios, en este sentido establece el versículo, Romanos 5:1 ¨Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;¨, esto es fabuloso, porque al ser justificados o perdonados, mediante la fe tenemos paz con Dios mediante Jesucristo, nosotros que estábamos separados de Dios por causa del pecado por medio de Jesús pasamos a estar en paz con Dios, porque quien vive en paz con Dios disfruta de su paz. Somos invitados entonces a vivir en paz con Dios.

 

 

 

OREMOS

 

Amado Padre, venimos hoy a ti para agradecerte por tu acción en nuestras vidas, recibe todo la honra y la gloria, alabado seas, queremos seguir haciendo tu voluntad y convertirnos en siervos agradables a ti. Ampáranos siempre. Peticiones que hacemos en nombre de Jesucristo.

 

Amen.

Dejar una contestacion