Isaías 65:24 “Y antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído.“
Amados, que la Paz de Dios sea con todos. Saludos especiales, pensemos en la historia de Bartimeo, el era un ciego pero no de nacimiento, sino, alguien que fue perdiendo la visión poco a poco, hasta perderla totalmente, pero siempre mantuvo la esperanza de volver a ver. Bartimeo, representa a todas aquellas personas, que fueron perdiendo la visión de los valores, de la esperanza, y, de la fe, por causa de eventos variados. La frase de Bartimeo “Señor, que vea”, revela más que un pedido, es un grito de recomienzo. Él no pide riquezas, status, o, poder, él solo desea recuperar algo, que perdió, y, por causa de la fe, recupero la visión. Mantengámonos enfocados en cumplir la voluntad de Dios, cuidemos hoy, lo que tenemos, tengamos certeza de que estamos haciendo lo correcto, aprovechemos esta oportunidad para evangelizar, y, predicar el buen ejemplo con actos, y, mediante el clic compartiendo este material. Vamos juntos, como hermanos en este propósito maravilloso.
¿Cuándo fue la última vez que pedimos ayuda a Dios?. Quizá fue por una cosa simple, como encontrar las llaves del carro, cuando el reloj ya marcaba retraso para el trabajo, o, quizá en aquella ocasión en que la cartera desapareció, junto a todos los documentos, y, la única cosa que faltaba era orar, o, el pedido fue más profundo, una enfermedad, que nos quito el sueño. O. aquella oración silenciosa debajo de la cama, de un pariente querido enfrentando una enfermedad difícil, todos nosotros, clamamos por socorro, sea en las pequeñas prisas del día a día, o, en los grandes desafíos de la vida, y, lo más lindo de esa jornada de fe, es saber que Dios ya conoce nuestro pedido, antes de que las palabras salgan de nuestros labios, incluso, antes de que nuestras necesidades puedan surgir, o, antes de que nuestros pensamientos fluyan para Dios. Como dice el texto: ¨Antes de que clamemos el Señor dice yo les responderé¨, el va a oírnos, el conoce nuestras intenciones, porque Dios todo lo sabe, y, nos preguntamos ¿Por qué requerimos pedirle?, ¡Por que requerimos orar?, ¿Por qué insistimos en presentar a Dios nuestros pensamientos y necesidades, si la respuesta de el, ya esta en camino?. Atentos a esto: La oración no existe para informar a Dios sobre lo que necesitamos, porque Dios tiene toda la información necesaria, el es omniciente, sabe todo del pasado, presente, y, futuro, la verdadera importancia del pedido, o, la oración, está en el placer que sentimos al compartir un momento privado con Dios, orar es un ejercicio de dependencia, de confianza, de entrega, de reconocimiento de nuestra necesidad. Cuando doblamos las rodillas, o, suspiramos bajito, en pensamientos, reconocemos que no podemos controlar todo. Admitimos, nuestra limitación, y, reafirmamos que Dios es nuestro socorro, nuestro sustento, nuestra protección, y, lo más bello de esa promesa es que Dios no solo oye, el esta actuando muchas veces, antes de que nosotros tengamos conciencia de lo que requerimos. Su respuesta puede no venir de la manera en que esperamos, o, en el tiempo que esperamos, pero ella vendrá siempre cargada del amor del Padre, que sabe cada detalle de nuestras vidas, hoy quizá estemos esperando por alguna respuesta, quizá pensemos que Dios nos ha olvidado, o, está en silencio, pero sepamos que antes de que nazca la necesidad en nosotros, ya Dios la conoce, y. más que eso, el está operando en silencio, cuidando de nosotros, y, favoreciéndonos. En tal sentido, oremos siempre, porque es necesario, para consolidar nuestro vínculo con Dios.
OREMOS
Padre Amado, gracias por todo lo que haces por nosotros, Queremos fortalecer nuestro vinculo contigo, orar en todo tiempo, y, brindar el buen ejemplo basado en la obediencia a tus mandatos, para llevar a más almas a tus caminos y, agradarte cada vez más. Apóyanos siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Jesús. Y, agradecemos, pues sabemos que vas a obrar en nuestro favor.
Amén