Romanos 3:10-18 “Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. Sepulcro abierto es su garganta; Con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de sus labios; Su boca está llena de maldición y de amargura. Sus pies se apresuran para derramar sangre; Quebranto y desventura hay en sus caminos; Y no conocieron camino de paz. No hay temor de Dios delante de sus ojos. “
Amados, que la Paz de Dios sea con todos. Saludos cordiales, gracias a Dios, podemos disfrutar de este tiempo de paz, y, organizarnos paulatinamente en este lugar, para prosperar de manera inigualable, con nuestra Dios, que puede hacernos cambiar de agua para vino, en todo sentido, para hacer que nuestro carácter sea semejante al de él. Difundamos este material, ayudemos al prójimo, llevándole este mensaje esperanzador
Sin duda alguna, la triste condición de la humanidad está reflejada, en este texto bíblico, que encabeza el material, lo curioso es que Pablo tomo aquí varias citaciones del libro de Salmos, y, las coloco juntas aquí, con la intención de mostrar para nosotros que la palabra de Dios, no engaña. La palabra de Dios, es clara, directa, y, explicita, ella dice que por causa del pecado, somos totalmente marcados por el mal. En proverbios 20:9, se establece: ¨ ¿Quién podrá decir: Yo he limpiado mi corazón, Limpio estoy de mi pecado?¨. Eclesiastés 7:20, establece: ¨ Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.¨, lo que revela que todos somos pecadores, destituidos de la gloria de Dios, y, totalmente carentes, de su bendita gracia. 1 Juan 1:8, establece: ¨ Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.¨, si alguno de nosotros cree que no tiene pecado ninguno, está equivocado, y, debe tener cuidado, porque se está mintiendo, dañándose a sí mismo. Pero por más difícil que sea nuestra marca por causa del pecado, nosotros somos justificados, perdonados, gratuitamente por la gracia del Señor, mediante la redención que hay en Cristo Jesús. El pecado, es un virus mortal, que contamina, domina, condena, y, mata. Pero creamos que la gloria bendita, ya fue providenciada, por nuestro Señor Jesucristo, vamos a amarlo, vamos a buscarlo todos los días, y, creamos que en la medida de que por la fe, vivimos en Cristo, Jesús va transformando nuestra naturaleza maligna, en una nueva tendencia, un nuevo deseo, de vivir en santidad, y, quien vive en santidad, es feliz.
OREMOS
Amado Padre, te alabamos por tu palabra, que nos revela nuestra real condición de pecadores perdidos, pero al mismo tiempo nos conforta al indicarnos que la Salvación es cierta en Cristo. Realiza tu obra en nosotros. Apóyanos siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Jesús. Y, agradecemos, pues sabemos que vas a obrar en nuestro favor.
Amén