Hechos 9:21-22 ¨Y todos los que le oían estaban atónitos, y decían: ¿No es este el que asolaba en Jerusalén a los que invocaban este nombre, y a eso vino acá, para llevarlos presos ante los principales sacerdotes? Pero Saulo mucho más se esforzaba, y confundía a los judíos que moraban en Damasco, demostrando que Jesús era el Cristo.¨
Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia, llene nuestros corazones. Estemos alegres, felices, con alta motivación para compartir este estado con los demás, mucha gente hoy dia, requiere de ese impulso de bendición que otorga la palabra. Lamentablemente, muchos caen bajo la influencia del enemigo, y, terminan saliéndose de los caminos, pero por suerte estamos aquí todos nosotros, y, cumpliremos el mandato de predicar sin cesar, prediquemos compartiendo este material, y, regalemos esas bendición del mensaje esperanzador.
El hecho de que Saulo, se haya pasado a llamar Pablo, después de la conversión, quiere indicarnos que Jesús es mucho más que las apariencias, Dios sabe lo que está en lo íntimo de cada persona, observemos la reacción de los cristianos que vivían en Damasco, cuando oyeron a Saulo predicando en las sinagogas, ellos quedaron admirados, y, dijeron así: ¨¿No es este el que asolaba en Jerusalén a los que invocaban este nombre, y a eso vino acá, para llevarlos presos ante los principales sacerdotes?¨, allí Lucas dice: ¨Pero Saulo mucho más se esforzaba, y confundía a los judíos que moraban en Damasco, demostrando que Jesús era el Cristo.¨, Saulo fue a encarcelar Cristianos pero ahora estaba predicando el evangelio, era difícil, creer en un cambio tan radical, pero recordemos que Dios conoce el corazón de cada ser humano, Dios sabia que Saulo, a pesar de muy celoso, era sincero, estaba equivocado, Dios sabia el corazón de él, por eso cuando Jesús lo encontró, y, le dijo: ¨Saulo, Saulo, ¿Por qué me persigues?. Yo soy Jesús a quien persigues¨, aquel hombre sincero, abrió completamente, la mente y el corazón, y, experimento una transformación radical, mientras el hombre ve nuestro pasado, Dios ve nuestro futuro, lo que importa para Dios, no es lo que fuimos, sino lo que seremos, en sus manos, donde el ser humano ve dificultades, Dios ve posibilidades, donde el ser humano ve derrota, Dios ve victoria, donde el ser humano ve pecado, y, condena, Dios ve gracia, y, salvación. Saulo y Pablo son la misma persona, Saulo es antes de la conversión al Cristianismo, y, Paulo, es el hombre convertido. Despees Pablo dijo: ¨No soy yo quien vive, es Cristo quien vive en mi¨. Pablo recibió la bendición, y, Dios demostró una vez más su poder al cambiar a ese hombre que perseguía cristianos para encarcelarlos, y, lo coinvirtió en un hombre que buscaba personas para convertirlos en cristianos, y, hacerlos cambiar de vida. Seamos como Pablo, transformadores de vida, llevemos el mensaje a nuestro prójimo.
OREMOS:
Padre amado, dirige nuestras vidas, llévanos a un mayor nivel espiritual, que cumplamos tu voluntad, y, brindemos un buen ejemplo, como Pablo lo hizo. Ayúdanos siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.
Amen