Gálatas 6:2 ¨ Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.¨
Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia, llene nuestros corazones. Hay mil motivos para agradecerle a Dios, pues, somos privilegiados, mientras Dios se manifestó a Moisés, cierta vez en forma de una nube espesa, para que todo el mundo se diera cuenta de que Dios estaba con el, nuestro Padre Celestial, se manifiesta a cada día en nuestras vidas de formas maravillosas, y, precisamos brindar un buen ejemplo de obediencia a la voluntad de Dios, para que nuestro prójimo perciba que Dios está con nosotros, y, ellos se sientan motivados a seguir el camino de la salvación. Difundamos este material.
No siempre es fácil avanzar, la vida a veces pesa, el trabajo exige demás, las relaciones se dañan, la salud falla, los sueños se atrasan, hay días en que el corazón no aguanta más, es exactamente por eso, que Dios, nunca nos llamo para una fe solitaria, el evangelio no es una invitación para una jornada individual, sino para un camino compartido, la vida cristiana es una vida en comunidad, y, el verso que hoy estudiamos es una prueba clara de eso, ¨Lleven las cargas unos de otros¨, y, así dice la palabra de Dios: ¨Ustedes estarán cumpliendo la ley de Cristo, la voluntad de Cristo¨, es verdad que algunas cargas son personales, hay luchas que nadie puede pelear por nosotros, pero incluso en ellas, Dios nos da el consuelo de hermanos y hermanas en Cristo, que pueden ayudarnos a continuar, personas que oran con nosotros, que nos escuchan en silencio, que nos recuerdan de la esperanza cuando ella, parece haber desaparecido. Nosotros no fuimos creados para cargar todo solitos. Sin embargo, hay momentos en que la vergüenza, el orgullo, y, el miedo, nos hacen esconder nuestros dolores, fingimos que todo está bien, mientras dentro de nosotros todo se desmorona. Jesús, nuestro mayor ayudador, nos hace una invitación, llena de amor, ¨Vengan a mí, todos los que están cansados, y, oprimidos, yo voy a aliviarlos¨. Él no nos manda a llevar cargas unos de otros, el mismo, carga nuestras cargas. Bendito Cristo. Él entiende lo que pesa nuestra carga, incluso cuando no somos capaces de colocar nuestros sentimientos, en nuestras palabras, el sabe lo que es sufrir, lo que es llorar, lo que es ser abandonado, y, aun así el nos escogió para acercarse, no para juzgarnos, para cargarnos y, para ayudarnos. Si hoy estamos cansados, si nos sentimos sobrecargados, intentando seguir solitos, aceptemos esa invitación, no requerimos ser fuertes todo el tiempo, y, menos estar solitos, dividamos nuestras cargas con gente de confianza, pero encima de todo, entreguémosle a Jesús todo. Él no promete quitar todos los problemas, pero promete andar con nosotros con todos esos problemas, e, irnos ayudando a salir de ellos con calma. Si hoy estamos mas libres, agradezcamos y estemos atentos, alguien cerca de nosotros puede estar cerca de desistir, pero estemos atentos, para orar por esa persona, pues, la respuesta esta en la oración. La ley de Cristo, es sobre el amor activo, sobre manos extendidas, abrazos sinceros, de palabras que estimular, motivan, inspiran, y, levantan. Hoy llevemos lo que podamos, compartamos el peso, caminemos con quien cayó, y, andemos con Jesús.
OREMOS:
Dios querido, venimos a ti dispuestos a cumplir tu voluntad, porque ella es buena, condúcenos a nuevos niveles espirituales, transforma nuestras realidades, para conseguir soportar las cargas de otros, y, entregarlas a ti, para que las lleves. Contribuye con nosotros siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.
Amen