Romanos 15:1-2 ¨ Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a nosotros mismos. Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación.¨
Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia, llene nuestros corazones. Hola, ¿Todo bien?. Atendamos a esto: ¿Recuerdan a Jonás?. Dios le mandó ir a Nínive para predicar contra su pecado, pero Jonás se negó. En su obstinación, se embarcó hacia Tarsis, desafiando directamente la voluntad divina. Su desobediencia resultó en un viaje tormentoso, enfrentándose a tempestades furiosas, y, siendo engullido por un pez gigante. Sin embargo, incluso, en su momento más oscuro, Jonás encontró arrepentimiento, y, humildemente suplicó perdón. Finalmente, salió del vientre del pez, y, cumplió con la misión que Dios le encomendó. Hermanos míos, aprendamos de la experiencia de Jonás. No necesitamos enfrentar adversidades para darnos cuenta de nuestra desobediencia, y, suplicar perdón. Cumplamos con la voluntad de Dios desde ahora, con buen ánimo, y, energía, ahorrando diversos recursos. Compartamos este material.
Este texto bíblico, que encabeza este material, es realmente hermoso, y, contribuye de gran manera en el desenvolvimiento social, en este caso la regla que nos indica es a ser tolerantes, nosotros que somos siervos maduros espiritualmente, y, por demás dotados de sabiduría especial, precisamos brindar a nuestro prójimo el buen ejemplo, teniendo paciencia con aquellos que son débiles espiritualmente, debido a que así: los llevaremos al verdadero cambio. No necesitamos contrariar a nadie, ni alterarnos por querer instruirlos, porque ellos continuaran en su falta de sabiduría, e, insistiendo en el error, mucho mejor es mantenernos al margen, y, que la vida mediante las propias experiencias de ellos los haga cambiar. Nosotros debemos de contribuir con las demás personas, para que sean edificadas, pero manteniéndonos al margen para que ellos obtengan sus experiencias, es la mejor manera de proporcionarles una ayuda, que va a permitirles crecer en varios aspectos.
OREMOS:
Padre amado, gracias por tu palabra, que nos instruye, y, nos lleva a mejorar en todos los ámbitos de la vida, ayúdanos a desarrollar la tolerancia tan necesaria actualmente, para una mejor convivencia. Favorécenos siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.
Amen