24 de Noviembre: Corazón Puro, espíritu inalterable

Salmos 51:10 “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí.  ¨

 

 

 

 

Amados, que la bendición siempre esté presente en nuestras vidas y que seamos cumplidos con todos los mandatos de Dios. Feliz Día, este es otro día donde estamos reunidos todos para analizar la palabra de Dios, y aplicar sus consejos a nuestras vidas, para contantemente continuar en el camino a la salvación. Compartamos este material para que cada vez sean más personas las que se beneficien de estos escritos.

 

 

Seguramente si hemos dado secuencia a estos estudios bíblicos hemos oído lo que Dios tiene que decirnos, probablemente a lo largo de nuestras vidas hayamos oído en varios momentos el mensaje que Dios nos ha dado, durante la lectura y meditación en la palabra habremos conocido la voluntad de Dios para nuestras vidas,  pero muchas veces no conseguimos seguir, y nos sentimos débiles, en otras ocasiones sabemos lo que es buen e importante, sabemos que todo lo que Dios quiere para nosotros y nuestros semejantes es lo mejor, pero allí nos encontramos también con nuestras necesidades y debilidades, esa realidad también fue vivenciada por David, él fue quien escribió este salmo, este mismo individuo estaba diciendo que no sabía hacer la voluntad de Dios, incluso sabiendo lo que era mejor, lo que debía hacer, pero como humano vivió lo que nosotros podemos vivir en cualquier momento, entonces en ese instante el hizo una música, una música que nosotros también debemos o podemos hacer cuando nos encontremos en situaciones parecidas. David entendió que el milagro el cual él necesitaba era la transformación de la alma, este milagro no podría ser realizado por nadie sino por Dios, David entendió que ese acto es reservado apenas para Dios, que puede hasta crear un nuevo corazón, un corazón puro. Así como él hizo un nuevo cielo, una nueva tierra, él puede transformar nuestros corazones. En aquel momento la oración de David fue tan profunda y allí realizó un pedido por un nuevo corazón, y hoy nosotros debemos hacer la misma petición y clamar a aquel que puede hacer la diferencia. El clamor de David, debe actuar también en nuestros corazones. Si sentimos que hemos decepcionado a Dios, pero no creamos en eso, solamente hagamos caso a la invitación que Jesús nos hace hoy, para que oremos como lo hizo David, y Dios va a sacarnos del fondo del abismo de los pecados, y nos salvara, pero no requerimos quedar caidos y sin esperanza, porque Dios puede rehacer nuestros corazones. Por tanto, clamemos como lo hizo David y digamos: ¨ Crea en nosotros Dios un corazón nuevo ¨ y cada día continuaremos oyendo la voz del Señor, entonces aceptemos la invitación para que Dios nos otorgue un nuevo corazón, un corazón sensible a la voz de él.

 

 

OREMOS:

 

Padre querido, gracias por la enseñanza que nos otorgas en tu palabra, fortalécenos en los momentos difíciles, ayúdanos a sobresalir en las pruebas, condúcenos en cada acto de nuestras vidas y restaura nuestros corazones para que seamos mejores siervos. Ayúdanos siempre. Para mejorar cada vez en nuestra caminada Cristiana, hacer tu voluntad y convertirnos en merecedores de tus dadivas de salvación para agradarte y glorificarte, es nuestra oración hoy, que hacemos en nombre de Jesucristo tu hijo, en nombre de quien todo lo concedes.

 

Amen.

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