19 de Julio: Reduciendo para vencer

Jueces 7:7 ¨ Entonces Jehová dijo a Gedeón: Con estos trescientos hombres que lamieron el agua os salvaré, y entregaré a los madianitas en tus manos; y váyase toda la demás gente cada uno a su lugar. ¨

 

Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia, llene nuestros corazones. Estemos motivados, porque Dios nos ama, y, a cada instante lo demuestra, por ese motivo, requerimos obedecer a su voluntad, y, avanzar cada vez más en sus caminos. Difundamos este mensaje. Unámonos en este excelente proyecto.

 

 

Vamos a imaginarnos en el lugar de Gedeón, donde comenzamos con 32000 hombres en nuestro ejército, y, poco a poco Dios va reduciendo ese grupo, primero el permite que los miedosos vuelvan a casa, y, asi se va reduciendo el ejercito, hasta que al final quedaron solo 300 hombres, ese era un ejercito muy pequeño que tendría que luchar contra miles de medianitas. Humanamente hablando, era imposible que vencieran, pero Dios no opera con lógica humana, el actúa con propósito, estrategia divina, y, sobre todo, con paciencia. Gedeon, vio que su fuerza estaba reduciéndose gradualmente, ¿Fue esa fase del proceso, una prueba, o, una provocación para Gedeon?, una prueba no solo para los soldados, sino para el mismo Gedeon, Dios fue reduciendo poco a poco los soldados, atacando la psicología de Gedeon, pero trabajando su fe, moldeando su corazón, y, enseñándole que la victoria, no vendría de la fuerza humana. Sino del poder divino. ¿Cuántas veces en nuestras vidas pasamos por procesos de reducción de recursos?. Muchas veces en esos procesos perdemos oportunidades, personas, seguridad, apoyo, y, nos preguntamos: ¨Señor, ¿Cómo podemos vencer con tan poco?¨, pero la pregunta correcta es: ¨Señor, ¿Qué haces, o, que tratas de enseñarnos con este proceso?¨. En ese caso, Dios no estaba solo preparando una victoria para Gedeon, el estaba preparando a Gedeón para la victoria, como quien pule a un diamante para sacar su brillo.  Y, a veces nos hace lo mismo, para que en lugar de darnos una solución inmediata, vivamos fases, desafíos, pruebas, adversidades, aparentemente sin sentido pero cada uno, tiene un propósito de moldearnos, para agudizar nuestra determinación, y, alinearnos a su voluntad. El numero 300, frente a muchos adversarios, era insignificante a los ojos humanos, pero  con Dios, esos 300 hombres, eran suficientes para vencer. Aporque el número nunca fue el problema, el problema es la dependencia, desde siempre. Dios quería asegurarse de que el pueblo, supiera que la victoria vendría de él, y, no de la fuerza humana. Quizá ahora estemos viviendo momentos de reducción, de disminución de recursos, quizá nos sintamos solos, débiles, pequeños ante las situaciones, pero recordemos que con Dios, lo poco se puede convertir el mucho, y, más que eso, con ese poquito, Dios puede hacer muchos milagros para que no quede duda, de que fue él quien actuó. Así que: confiemos, porque los procesos que vivimos han sido permitidos por Dios, aunque las etapas sean complicadas, sepamos que estamos siendo trabajados para brillar, y, recibir bendiciones. Tengamos esa fidelidad de Job, porque teniendo fe, y, fidelidad con Dios, obtendremos más que bendiciones multiplicadas.

 

 

 

OREMOS:

Padre Amado, gracias por estas palabras que nos motivan, y, nos garantizan que nos vas a bendecir en el tiempo adecuado, gracias por los procesos que permites en nuestras vidas, es delicioso saber que trabajas en nosotros para abrillantarnos, y, bendecirnos en el tiempo adecuado. Ayúdanos siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.

 

Amen

Dejar una contestacion