Efesios 4:29 ¨Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes..¨
Saludos cordiales, que la paz de Dios sea con todos, amados míos, es interesante identificar las palabras Qué son útiles para todas las situaciones, primeramente tenemos la cortesía, dar buenos días, buenas tardes, buenas noches, Gracias por favor, Y, ese tipo de fórmulas. Hace algún tiempo, en el humor venezolano existió un personaje, llamado ¨bachiller amor¨, proponía que la mayoría de las cosas solucionaban con una frase que contenía dos palabras ¨ hay efectivo¨, eso tenía que esas dos palabras habrían todo lo que hay que abrir, entiéndase que no hay obstáculo que no pueda ser superado tiene efectivo de acuerdo a lo que plantea bachiller amor. más o menos en nuestra dinámica estas palabras podrían ser amor y obediencia, obediencia y perseverancia, Así vamos a superar muchas cosas. seamos obedientes a la voluntad de Dios, y, continuemos desarrollando nuestra labor ejemplar en el Ministerio cristiano.
Leída la Biblia, comenzamos con la reflexión. Un gran cumplido puede ser cuando nos dicen ¨ estimado, usted es un ejemplo a seguir porque: siempre dices las palabras correctas. ¿Cómo haces para lograrlo?¨. Podemos motivar a las personas a que siempre nos digan esto. El apóstol Pablo nos indica la manera correcta de lograrlo, en el versículo que encabeza este material. Vamos a pronunciar, a hablar buenas palabras, aquellas que edifiquen, que motiven, que abracen a aquellas personas que las oyen, de esa manera vamos a lograr un efecto único en esas personas. Y, transmitiremos sentimientos positivos, que lleven a realizar acciones Igualmente positivas. Hablar es un privilegio, también una responsabilidad, algunas personas luchan por encontrar buenas palabras, sea por timidez, o, sea por inseguridad, otras al contrario, hablan con facilidad, y, tal vez hablan hasta demasiado, e, incluso de manera ilógica, sin pensar. Pero el mayor desafío no está solo en hablar, o, en callarnos, el verdadero desafío está en hablar las palabras correctas, en el momento adecuado, el texto que acabamos de estudiar, nos orienta a no dejarnos ensuciar el lenguaje, por Ninguna palabra impropia, Ninguna palabra torpe, que salga de nuestras bocas, precisamos controlar eso, simplemente pidiendo disculpas, si alguna vez pronunciamos una palabra mala, o, decimos una palabra fuera de contexto. Eso incluye palabras vulgares, críticas, y, demás. Nuestra boca debe ser usada como un instrumento para bendición, y no para maldición, con nuestras palabras podemos orientar el cambio de la sociedad, podemos inspirar, podemos motivar, entonces pensemos: ¿para qué vamos a usar de manera incorrecta un instrumento tan poderoso para la bondad?. Edifiquemos, fortalezcamos, amemos a personas por medio de nuestras palabras, y, si no tenemos palabras buenas, preferiblemente quedarse en silencio, y, si no tenemos ideas buenas, entonces solamente expresemos el contenido de la Biblia. Pidamos sabiduría a nuestro Dios para que podamos pronunciar las palabras correctas que beneficien, y, lleven bendición a las personas, así como Jesús hacía milagros, y, aún continúa haciéndolos, así como Jesús pronunciaba discursos grandilocuentes, y, motivaba a las personas, Vamos Nosotros ahora mismo. a seguir ese ejemplo hermoso, vamos a brindar palabras lindas a nuestro prójimo. Hagamos que nuestra comunicación, y, forma de expresarnos, nos haga destacar de manera positiva, en un mundo de maldad, que está necesitado de personas bendecidas con nosotros.
OREMOS
Padre amado, gracias por todo, queremos pedirte en esta ocasión, que nos des sabiduría, que coloques en nuestra boca las palabras correctas, para bendecir, y, no para maldecir. Deseamos Padre, poder encantar positivamente a las personas, con nuestras expresiones, brindándoles un buen ejemplo, de obediencia a tu voluntad. Contribuye siempre con nosotros, permite que nos mantengamos bendecidos. Y, agradecemos, pues sabemos que vas a obrar en nuestro favor.
Amén.