09 de Marzo: Diga no a la ansiedad

Mateo 6:25  ¨Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qué comerán o beberán; ni por su cuerpo, cómo se vestirán. ¿No tiene la vida más valor que la comida y el cuerpo más que la ropa?¨

 

Amados, gracias a Dios, por permitirnos una vez más, nutrirnos de su palabra, y, seguir creciendo en la fe, es útil poder aprovechar estos momentos, y, además de hacernos conocedores, poder llevar a otros el conocimiento de la palabra de Dios, pues, nuestro prójimo necesita de ese presente. Compartamos este material, para bendecir a los demás.

 

 

 

Existe la ansiedad, y, otros trastornos, pero lo que interesa es que sepamos controlar esas cosas, por supuesto, si nos falta habilidad para conseguir sobrellevar esas cuestiones, lo recomendable, es que le digamos no, y, nos apartemos de las cosas que nos afectan, sin embargo consideremos que si no aprendemos a controlarnos en ciertas situaciones, y, ante cualquier cosa, estaremos pisoteando nuestra propia fe en Dios, ya que él nos ha dotado de la bendición del dominio propio, y, ese es un motivo, para no sentir, miedo, angustia, o, dolor, y si por lo menos se llegaran a presentar, sencillamente, podamos minimizar su impacto en nosotros. Según el verso bíblico, Jesús nos invita a no vivir ansiosos, y, esas palabras son muy pertinentes para nosotros, aun mas en este tiempo, cuando hay tanta ansiedad, muchos viven una ansiedad tan profunda, que termina convirtiéndose en depresión, acaba convirtiéndose en enfermedad, y, en realidad en la escuela de medicina, no enseñan sobre la verdadera cura para estos trastornos, porque la real cura es seguir a Jesús. Con las palabras de este versículo, Jesús no está diciendo que seamos perezosos, el nos sigue invitando a desarrollarnos, pero controladamente, sin dejarnos consumir por pensamientos o sentimientos negativos, vamos a colocar nuestra confianza enteramente en Dios, como un antídoto, principalmente contra la ansiedad, contra las preocupaciones frecuentes de la vida. Cuando colocamos la confianza en Dios teniendo mucho o poco, conseguimos tener paz en el corazón, porque la presencia del Señor en nosotros nos da seguridad, nos mueve siempre para adelante con alegría y optimismo, como el Señor es maravilloso, vale la pena que confiemos enteramente en él, y en ese mismo capítulo Jesús va ilustrando y dice: ¨Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan, ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas? ¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida?¨, por eso estemos tranquilos, todo va a salir bien, solo requerimos cumplir la voluntad de Dios.

 

 

 

 

OREMOS:

 

Padre amado, te alabamos en este momento, siempre nos ayudas y haces todo para favorecernos, por eso te agradecemos ampliamente, y, nos comprometemos a continuar siendo obedientes a tu voluntad. Ayúdanos siempre. Peticiones que hacemos en nombre de Jesús.

 

Amen.

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