Proverbios 21:31 « A los soldados les toca preparar sus caballos para el combate; pero Dios es quien decide a quién darle la victoria.».
Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia, nos llene por completo. Saludos cordiales, este material, es principalmente una nota de felicitación, para todos los que continuamos preparándonos para el próximo encuentro con Dios. El retorno de Jesús, está próximo a llegar. Apartémonos del pecado, obedezcamos la palabra de Dios, y, continuemos compartiendo este material.
La Biblia es un libro sorprendente, a diferencia de todos esos registros históricos que solo exaltan los logros de sus líderes, la palabra de Dios, no oculta las fallas de sus personajes, sus héroes son individuos como nosotros, hombres y mujeres de carne y hueso, con virtudes, y, defectos. Por ejemplo, Moisés un hombre llamado por Dios, para liberar al pueblo de Israel, pero que en principio tenía dificultades para hablar, un día perdió la paciencia, y, por eso no entro en la tierra prometida. Pensemos por ejemplo, en David, un hombre que dice la Biblia que fue conforme al corazón de Dios, pero que cometió adulterio y asesinato. Esto no es para justificar nuestros errores, o, incentivarnos a pecar. Esto es para indicarnos, que todos podemos tener algunas cosas erradas, antes o después de conocer a Dios por medio de Jesús, pero volviendo al ejemplo de David, el escribió con una profundidad, y, sinceridad impresionante, los salmos. Pudiéramos pasar horas juzgando personajes bíblicos, pero eso en realidad no nos corresponde, y, sería una pérdida de tiempo, llover sobre mojado, diciendo que Pedro era impulsivo, temeroso, negó tres veces a Jesús, pero fue luego un gran líder, en la iglesia primitiva. La razón de esta sinceridad, está en el propósito de la Biblia, Dios no quiere solo informarnos, sino transformarnos, por eso ver a grandes hombres de la fe fallando, nos recuerda que Dios no espera perfección para usarnos, él simplemente espera, entrega. Por tal motivo, el texto de hoy, nos indica una gran lección, ¨Podemos prepararnos para la batalla, podemos estudiar, planear, actuar de cualquier manera, pero la victoria verdadera viene de Dios¨, no son nuestras fuerzas, no es nuestra inteligencia, no es nuestra preparación que garantiza nuestro éxito espiritual, sino que es la gracia de Dios, y, eso significa que así como los héroes de la Biblia, nosotros también podemos vencer, podemos hacer todo si estamos con Dios, y, el quieres que sepa que ahora mismo, y, siempre él está con nosotros, solo tengamos fe, y, pongámonos a hacer las cosas, reconozcamos ahora mismo, que nuestras fuerzas vienen de Dios, entendamos que ese mismo Dios que hizo milagros en tantas vidas, ahora mismo está preparado para hacer milagros en nuestras vidas. ¿Amen?
OREMOS:
Padre adorado, gracias por todo, principalmente por despertarnos a la realidad de que todo lo podemos contigo, y, que sui confiamos en que tu presencia esta con nosotros, nos darás la fuerza necesaria, para lograr grandes cosas, y, glorificarte de una manera extraordinaria. Favorécenos siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.
Amen