02 de Octubre: El verbo de Dios

Juan 1:14 “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. “

 

 

Amados, que la bendición siempre esté presente en nuestras vidas y que seamos cumplidos con todos los mandatos de Dios. Feliz Día, valorar la importancia de este estudio bíblico y la necesidad de compartirlo es fundamental para tener un avance continuo por el camino a la salvación, sigamos perseverando en ese sentido pues lo resultados de bendición están garantizados, sin embargo, el tiempo en que acontecerán dependen de Dios, por eso requerimos obedecer a sus mandatos siempre y cuando menos lo esperemos ellos se materializara la bendición en nuestras vidas.

 

 

Hoy vamos a compartir este extraordinario versículo que encabeza este material, y si leemos los versos anteriores veremos que Juan inicia su libro, presentando a Jesús como el verbo de la palabra de Dios, Juan nos revela que Jesús vino a revelarnos a Dios, a dar sentido correcto a las escrituras, Juan dice que él es la luz y  el creador de todas las cosas, las cuales fueron hecha a través de él, y luego Juan dice estas magnificas palabras, ¨Y el verbo se hizo carne¨, pero Jesús al hacerse hombre nunca dejó de lado su divinidad, pero la divinidad se ha revestido de humanidad, el que fue grande se hizo pequeño, el que era Dios se hizo hombre, quien era rico se hizo pobre, bienaventurado Cristo, ¨El verbo se hizo carne¨, y habito entre nosotros, la humanidad de Jesús no fue una estafa, Jesús verdaderamente habito entre nosotros, él se hizo hombre y vivió con nosotros de manera física en la tierra, y Juan dice: ¨Tan llena de gracia y verdad¨ esto en el sentido, de que estaba lleno de plena misericordia, pureza, bondad y de amor, porque Jesús fue la encarnación de la verdad y la verdad es la personificación de Jesús, él era autentico,  justo, verdadero, Jesús vivió y predico lo que vivió,  había una coherencia completa entre su enseñanza y su práctica, entre su  mensaje y su proceder, su vida estaba llena de gracia y llena de verdad, vivimos su gloria como unigénito del Padre, y muchos milagros acontecieron con su obrar.  Dios hoy nos bendice con la certeza de que el verbo se hizo carne, y habito entre nosotros lleno de misericordia, de la gracia y de la verdad, es por ese motivo que por la fe podemos ver su obra, y gloria como hijo unigénito del Padre. Un día como aconteció con Juan también veremos al Señor en su gloria, en su majestad, en su realeza, cuando llegue ese día seremos de los que recibirán a Cristo, como Señor y Salvador.

 

 

OREMOS:

 

Padre querido, gracias por ese gran amor que nos muestras, permite que seamos transformados cada día en siervos obedientes, para que seamos agradables a ti. Apóyanos siempre. Es nuestra oración hoy, que hacemos en nombre de Jesucristo tu hijo, en nombre de quien todo lo concedes.

 

Amen.

Dejar una contestacion