Proverbios 16:1 «Del hombre son las disposiciones del corazón; Mas de Jehová es la respuesta de la lengua.».
Amados, que la Paz de Dios sea con todos. Saludos cordiales, es un placer estar aquí, y poder percibir que Dios nos llamó a amarnos, amarnos individualmente, para poder amar a otros, el amor propio es el inicio de una gran aventura amatoria, si no tenemos amor propio no podremos manifestar el amor al prójimo, no tendremos referencias para amar a Dios. hoy vamos a amarnos, vamos a compartir, y a distribuir este mensaje de salvación.
Vamos adelante, vamos hacia el frente, vamos a seguir mirando hacia Dios, porque el señor, es bueno y su misericordia dura para siempre. La respuesta correcta viene de los labios del señor, Esta es la piedra angular del versículo, hacer planes es parte de nuestra naturaleza, desde pequeños aprendemos a trazar metas, soñar con el futuro, imaginar a dónde queremos llegar, nosotros invertimos tiempo, energía, estudios, esfuerzos, y muchas veces hasta nosotros involucramos los sentimientos más profundos en proyectos, que nosotros dibujamos Para nuestras vidas, pero la verdad es que todos ya experimentamos, la frustración. la frustración de ver un plan bien diseñado, desmoronarse, no ocurrir, esto es porque a veces la vida lanza una bola curva, una situación imprevisible. Lo inesperado simplemente ocurre, de manera que lo que parecía garantizado, se deshace, muchas veces ante nuestros ojos. Y cuando eso ocurre, es inevitable el sentimiento de frustración, sentimos impotencia, sentimos duda, sentimos una especie de pérdida. Lo interesante es no perder el control. Planear es difícil, y no es difícil por casualidad. Los seres humanos somos limitados, no recordamos todo lo que ya vivimos, no tenemos el control del presente, mucho menos sabemos lo que nos reserva el futuro. El mañana es territorio desconocido. Pero Dios no vive esa limitación, él no se olvida de lo que ya pasó, pues conoce cada detalle de la historia, él no pierde el control del presente, Por qué Él tiene el mundo entero a sus manos, y el futuro para él no es misterio. Dios conoce, sabe y ve, exactamente lo que es mejor para nosotros, por eso la invitación del texto de hoy, es simple, pero profunda, es precisa, pero enriquecedora, Es realmente especial. Los planes pueden surgir del corazón del hombre, pero la respuesta correcta viene de Dios, Dios no está contra nuestros sueños, Pero él desea hacer parte de ellos desde el inicio, él desea que nosotros planeemos guiados por su sabiduría, por la sabiduría que solo él tiene. Cuando nosotros colocamos a Dios en el centro de nuestros proyectos, la carga de incerteza es más leve, ligera, manejable. La ansiedad disminuye, La decepción, cuando algo no sale como era esperado, da espacio para la confianza, de que si algo fue frustrado, fue por causa de la protección y el amor de nuestro Dios. Dios sabe cada paso que nosotros vamos a dar, y más que eso, él quiere conducirnos para caminos que realmente valgan la pena, caminos que traigan Paz a nuestros corazones, caminos que edifiquen, que construyen y fortalezcan nuestras vidas, camino que influyen positivamente al prójimo. La próxima vez que nos sentemos a hacer planes, invitemos para participar de esa construcción, al Dios Todopoderoso, él es nuestro padre y Aliado, él es nuestro guía, que nos va a conducir por caminos correctos para alcanzar la bendición, y no solo eso, sino que también vamos a bendecir a los demás. Planificar de la mano de Dios, es garantía de éxito. Pensemos en eso en este día.
OREMOS
Amado Padre, gracias por todo lo que nos das, Por qué todo es mejor, especialmente gracias por la invitación, para planear contigo, y la explicación, de que alguna vez las cosas, no acontecen como lo deseamos, Por qué es tu voluntad, y tienes mejores planes para nosotros. Permítenos seguir adelante llevando el mensaje, dando buen ejemplo, y conduciendo a más almas a los caminos del Evangelio. Contribuye con nosotros siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Jesús. Y, agradecemos, pues sabemos que vas a obrar en nuestro favor.
Amén.