Salmos 51:16-17 ¨ Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría; No quieres holocausto. Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios. ¨
Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia, llene nuestros corazones. Deseamos que hoy sean satisfechas todas nuestras necesidades espirituales, por eso venimos confiados a este instante de reflexión, donde se siente la presencia de Dios. Avancemos en este objetivo, porque es grandioso, y, alaba al Padre Celestial. También, por otro lado, esta actividad de difundir el evangelio, de manera online,. Es una herramienta, que nos permite estar más tranquilos.
En este texto bíblico, el Salmista se está refiriendo a aquellos sacrificios que eran hechos en el antiguo testamento pero que no eran hechos con sinceridad, de corazón y de propósito. Las personas hacían eso repetidamente por causa del ceremonialismo en sí, una actitud formal, aparente, destituida de sinceridad de propósito, carente de interés genuino de adorar a Dios, lo más importante para Dios no es la cantidad de cultos que le prestamos, pero si la sinceridad de adoración, el verdadero adorador, es aquel cuyo corazón se quebranta, delante del Señor, es exactamente eso lo que David nos dice, ¨ Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios. ¨, para Dios, no importa hacer muchas ceremonias, ritos, si no hay realmente un corazón, volcado hacia él con sinceridad, un corazón quebrantado, y, una adoración sincera. Recordemos lo escrito en Juan 4, donde Jesús se encuentra con la mujer samaritana, él le dice a ella, que los verdaderos adoradores, adoraran al padre en espíritu y en verdad. Jesús estaba hablando de una adoración sincera que viene del corazón. Son aquellos, que aplican las verdades bíblicas a sus propias vidas, y, buscan vivirlas, y, cuando ellos adoran a Dios, ellos procuran hacer eso, no por la formalidad sino por el genuino sentimiento de reverencia que ellos tienen en el corazón, ese tipo de adoración agrada a Dios. Escrito esta en Salmos 31:18 ¨ Enmudezcan los labios mentirosos, Que hablan contra el justo cosas duras Con soberbia y menosprecio.¨, el énfasis esta siempre en el propósito por el cual buscamos a Dios, no una actitud formal, aparente, sino con una actitud genuina, voluntaria para la adoración a Dios, eso agrada al Señor. Que seamos verdaderos adoradores.
OREMOS:
Padre Amado, alabamos tu nombre Señor, satisface nuestras necesidades espirituales, sabemos que viene nuevos escenarios, pero con fe, y, obediencia a tu voluntad, lograremos cosas increíbles, y, además de ser receptores de tu bendición, también seremos canal para beneficiar al prójimo, con estas dadivas de amor. Ayúdanos siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.
Amen