24 de Junio: Extrañando al cielo

Salmos 137:1-4 ¨ Junto a los ríos de Babilonia, Allí nos sentábamos, y aun llorábamos, Acordándonos de Sion. Sobre los sauces en medio de ella Colgamos nuestras arpas. Y los que nos habían llevado cautivos nos pedían que cantásemos, Y los que nos habían desolado nos pedían alegría, diciendo: Cantadnos algunos de los cánticos de Sion. ¿Cómo cantaremos cántico de Jehová En tierra de extraños?¨

 

Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia, llene nuestros corazones.  Hola, ¿Todo bien?. En este día corresponde presentar, cierta recomendación, sobre las tecnologías actuales, y, nuestra predica cristiana. Hoy existe el Whatsapp, y, otras redes sociales, pero tomemos el ejemplo de Whatsapp, que tiene allí, la posibilidad de agregar estados, la idea es que diseñemos una especie de campaña de mejor uso de este medio, y, coloquemos diversos mensajes, por lo menos alguna frase motivadora cristiana, o, un versículo bíblico, o, alguna palabra de Dios que sea capaz de penetrar corazones, algo tipo ¨Dios te ama, y, espera por ti, con los brazos abiertos. Búscalo¨. Con estas cosas, motivamos a la gente a seguir a Dios. Unámonos en este lindo proyecto, y, continuemos compartiendo este material.

 

 

Pocos textos bíblicos cargan tanto dolor, entonces, hay pocas palabras como estas, aquí tenemos unos de los versos más tristes de las escrituras, como lo notamos bien, este texto se refiere al tema de la nostalgia, el anhelo, el hecho de extrañar algo. El pueblo de Dios había sido llevado para Babilonia, ellos estaban distantes de Jerusalem, del templo, de la tierra prometida, y, de todo lo que les daba identidad, ellos vivían como extranjeros, en una tierra de opresión, cuando se sentaban en la orilla de los ríos, ellos dicen que se recordaban de Sión, se recordaban de Jerusalem, y, lloraban, pero lo peor no era el exilio físico, era el dolor de ver su fe, siendo burlada. Aquellos quienes los habían llevado, exigen una canción, una de aquellas que antes se oían llenar el templo de Jerusalem, de alabanza a Dios, pero: ¿Cómo cantar sobre Dios, en un lugar donde todo parecía perdido?. ¿Cómo entonar esperanza cuando el corazón solo siente nostalgia?. El Salmista no niega ese dolor, el lo escribe, lo transforma en oración, él la ofrece a Dios, y, esa experiencia tan profunda, nos enseña algo sobre ser Cristianos, una de las marcas de la fe, es la nostalgia. Nosotros tenemos nostalgia, de cosas que ya vivimos, de tiempos de comunión, de momentos con Dios, que marcaron nuestra caminada, pero también tenemos un tipo especial de nostalgia, es la nostalgia de Jesús, incluso sin haberlo visto con nuestros propios ojos, nostalgia del cielo, aunque nunca hayamos estado allí, hay una ausencia en el corazón humano, que ninguna realización humana rellena, incluso, en días buenos, cargamos una esperanza que suspira, creemos que lo mejor aún está por venir, requerimos ver a aquel que nos amo primero, esperamos el día en que cada lagrima, se nos sea limpiada por la gracia de  Dios, donde la nostalgia no tendrá más lugar. Esa nostalgia no nos paraliza, por el contrario, nos mueve,  ella nos empuja para más cerca de Dios, nos recuerda, que este mundo con sus alegrías, y, dolores, no es nuestro hogar definitivo. Si hemos sentido, esa nostalgia de algo, que aun no hemos vivido, de alguien que aun no vimos, sepamos que ella es una semilla de la eternidad, plantada, en nuestros corazones, Jesús está preparando ese lugar para nosotros, y, muy en breve, la nostalgia va a dar lugar al reencuentro, a la realidad. Alabado sea el Señor. Que permanezcamos firmes en Dios, hasta el glorioso día cuando nuestro sueño se realizara, y, nuestro encuentro con el Señor, será real, personal, definitivo, eterno.

 

 

 

OREMOS:

Padre amado, es un placer glorificar tu nombre, teniendo una vida llena de esperanza, que nos es ofrecida, por medio de tu segura palabra, ayúdanos a permanecer firmes en ti, hasta que la victoria sea completa, porque en ti solo hay victoria cuando te obedecemos, hasta que el bien venza al mal, en definitiva, y, estemos siempre con el Señor. Favorécenos siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.

 

Amen

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