Salmos 37:5 ¨ Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.¨
Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia nos llene por completo. Saludos cordiales, tengamos fuerza, y, perseveremos siempre. El toque de Jesús, así como sano al leproso, aquella vez, hoy nos puede sanar a nosotros, en ese sentido, hagamos la voluntad de Dios, seamos obedientes, y, solo será cuestión de tiempo, para que la bendición se materialice en nuestras vidas. Compartamos este material.
El versículo que encabeza este material, contiene una invitación, sencilla, ¨ Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.¨. Entregar, esa palabra parece simple, un verso simple, pero quizá esa sea una de las actitudes más difíciles para nosotros, los seres humanos, entregar nuestros caminos al Señor, es más que solo decir en oración ¨Señor, encárgate de todo¨, entregar, es dar el control a Dios, es aceptar que no siempre nuestros planes serán seguidos, es confiar cuando el escenario parece incierto, y, la verdad, es que a todos nos gusta tener control, hacemos listas, planeamos fechas, creamos metas, soñamos con los detalles de futuro, y, no hay nada de equivocado en eso, el problema comienza cuando creemos que somos dueños de nuestro destino, como si pudiéramos prever cada curva, de la carretera de la vida, pues cuando las cosas no salen como nosotros las planeamos, el corazón se llena de frustración, y, de miedo. El Salmista, inspirado por Dios nos recuerda, que existe una alternativa, en vez de apegarnos al volante de nuestra vida, con tanta fuerza, el nos invita a entregar nuestro camino nuestra vida, y, nuestra dirección al Señor, eso no quiere decir que dejaremos de soñar, de luchar, o, de planear, significa que sobretodo, confiamos en Dios, nosotros sabemos, y, creemos que Dios sabe lo que es mejor. Y, el mira más allá, y, el mira lo que no podemos ver. También, vale apuntar la parte final del verso, cuando el salmista, dice: ¨ y él hará.¨. Cuando entregamos, Dios actúa, cuando confiamos Dios mueve. No es sobre nuestro esfuerzo, o, capacidad, es sobre el poder de él, que opera en nuestras vidas, de maneras que van mas allá de nuestra imaginación, ¿Cuántas veces no nos sorprendimos de algo que no salió como queríamos, pero acabo siendo mucho mejor de lo que esperábamos?. Dios es especialista en cambiar caminos dañados, por carreteras de bendición. Pero para experimentar eso, el primer paso es la entrega, hoy quizá estemos intentando controlar situaciones, que no caben más en nuestras manos, quizá estemos cansados de intentar resolver, todo por nuestra propia cuenta. La invitación de la palabra de Dios, es clara. Entreguemos, confiemos, dejemos que Dios haga. Y, tengamos la certeza, de que lo que Dios hará, será infinitamente mejor, que cualquier plan que podemos construir, porque quien entrega descansa, quien descansa en Dios, vive con paz, incluso antes de ver el milagro ocurrir. Alabado sea el Señor, entreguemos nuestros caminos, nuestras vidas, nuestros sueños, nuestros planes, las esperanzas, las tristezas, las preocupaciones, entreguemos todo al Señor. Vivamos en completa sumisión al Señor, confiemos en el, y, lo demás él lo hará.
OREMOS:
Padre amado, te alabamos por tu palabra, y, te pedimos ayúdanos Señor a seguirla, obedecerla, vivirla, que nos entreguemos al hecho de que te tenemos. Contribuye con nosotros siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.
Amen