Salmos 101:3 ¨ No pondré delante de mis ojos cosa injusta. Aborrezco la obra de los que se desvían; Ninguno de ellos se acercará a mí.¨
Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia nos llene por completo. Saludos cordiales, rescatemos hoy la promesa de que algo mejor viene a nuestras vidas, podemos estar viviendo cualquier situación, más continuemos confiando en Dios, porque hay cosas que no nos explicamos la razón por la cual ocurren, pero esas cuestiones van a beneficiarnos a futuro, recordemos las historias de Job, y, José, aquellos héroes bíblicos quienes sufrieron, pero al mantener la obediencia al Padre Celestial, lograron obtener una gran bendición. Sigamos diseminando este material, y, llevando esperanza a nuestro prójimo.
Nuestra obediencia es la mejor adoración que podemos dar a Dios. En el texto bíblico que encabeza este material, es interesante cuando el Salmista presenta su decisión de ¨No poner cosas injustas ante sus ojos¨, ese es un propósito, que nosotros requerimos tener, y, requerimos cumplir, recordemos las palabras de Jesús en el Sermón de la Montaña, escrito en: Mateo 6:22-23 ¨Los ojos son la lámpara del cuerpo, si tus ojos son buenos, todo tu cuerpo estará lleno de luz, pero si tu ojo es malo, todo tu cuerpo estará a oscuras. Y si la luz que hay en ti, es oscuridad, ¡Cuan oscura no será la misma oscuridad!¨, así como el salmista, requerimos cuidar las cosas que vemos, porque a partir de lo que contemplamos, y, de lo que oímos, nuestros pensamientos, son formados, son definidos nuestros actos, y, estos actos están relacionados, con los hábitos. En la medida en la que repetimos actos, estamos estableciendo, hábitos. Los hábitos, ellos definen nuestro carácter, y, nuestro carácter finalmente, determinara nuestro destino, pero observemos que todo comienza en la mente, en nuestros pensamientos, y, nuestros pensamientos ellos son formados sobre todo por lo que vemos, y, oímos. De allí la importancia, de que nosotros, como el salmista, cuidemos de lo que consumimos de manera visual, y, auditiva. El versículo de hoy, nos indica: ¨ No pondré delante de mis ojos cosa injusta. Aborrezco la obra de los que se desvían; Ninguno de ellos se acercará a mí.¨. Nadie puede obligarnos a ver lo que no queremos ver, pero muchas veces escogemos ver lo que no queremos, muchas veces oímos lo que no deberíamos oír, gastamos nuestro tiempo, desperdiciamos nuestro tiempo, usamos mal nuestro tiempo viendo, y, oyendo cosas inconvenientes, porque eso va a agregar cosas malas a nuestra mente, y, en consecuencia, generar actos, palabras fuera de lugar, hasta hábitos que deformen nuestro carácter, y, desviándonos del camino de la salvación, en consecuencia, destruir nuestro destino. Dios tenga compasión de nosotros, que tengamos la sabiduría de escoger lo que es bueno. Veamos la promesa de Dios: ¨ Mis ojos buscaran fieles en la tierra, para que vivan conmigo, y, anden en recto camino, y, así me servirán¨, ojala en el día glorioso, y, sublime cuando el Señor se reúna con nosotros físicamente, estemos con aquellos que escogieron rectos caminos, estos estarán con el Señor por siempre.
OREMOS:
Padre amado, gracias por todo, especialmente por tú palabra, ayúdanos a mantenernos alejados de la posibilidad de ver u oír cuestiones que no nos convienen, permite que nos mantengamos enfocados en hacer tu voluntad, y, dar el ejemplo correcto al prójimo, para alabarte con nuestra obediencia. Contribuye con nosotros siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.
Amen