10 de Junio: La Ley Santa

Romanos 7:7 ¨ Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás. ¨

 

Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia nos llene por completo. Vamos juntos a avanzar por este hermoso camino, llevando el mensaje esperanzador a todo lugar. Hagamos el bien, y, las bendiciones llegarán a nuestras vidas.

 

 

Pablo pregunta, y, el mismo se responde. Pero, lo hace de una forma didáctica, de una forma para comprender su raciocinio, su enseñanza: ¨ ¿Qué diremos entonces, que la ley es pecado?¨, la respuesta, ¨De modo ninguno¨, allí el justifica diciendo ¨Yo no habría conocido pecado si por medio de la ley, porque no habría conocido la codicia, si la ley no hubiera dicho ¨No codicies¨¨. Aquí Pablo esta citando el decimo mandamiento de la ley de Dios. Que está registrado en el libro de Éxodo, en el antiguo testamento, en el capítulo 20, la idea es que la ley apunta al pecado, ella advierte, señaliza, muestra el peligro, y, busca conducirnos a un camino seguro. El propósito de la ley no es salvarnos, pero es señalarnos el peligro, para alejarnos de él. En el pasado, en los tiempos del antiguo testamento, muchos hijos de Dios tuvieron una comprensión equivocada, respecto de ese asunto, y, ellos intentaban, vivir en obediencia a la ley, como forma, de buscar la salvación, es lo que llamamos una actitud legalista, intento de salvación por medio del cumplimiento de la ley, ese es un intento de salvación frustrado, algo imposible de alcanzarse, porque por mas que procuremos vivir en obediencia, continuamos siendo pecadores, y, el salario del pecado es la muerte, pero, existe otro extremo, que es bastante peligroso en nuestro tiempo, aquellos cristianos que piensan en que ¨No esa cosa de salvación, por medio de la obediencia a la ley, no está con nada. Nada de ley, nuestro negocio es la gracia, estamos debajo de la gracia de Dios, lo que importa es la gracia de Dios. La ley, puede ser ignorada.¨ Cuidado, con pensar así, porque ese camino, es tan peligroso, e, inútil, como el camino por el cual muchos hijos de Dios anduvieron en tiempos, del Antiguo Testamento. La gracia de Dios, no anula su ley, de tanto enfatizar el valor, y, poder de la gracia divina, algunos poder pensar que el apóstol Pablo, despreciaba la ley, de Dios por eso es que él hace cuestión de enfatizar que la ley de Dios es Santa, y el mandamiento es Santo, Justo, Y, Bueno, como lo establece en el versículo Romanos 7:12 ¨ De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno.¨, cuando él dice que la ley no es pecado, por el contrario, la ley, apunta para el pecado, y, en el versículo Romanos 7:14, establece: ¨Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado.¨, de manera que no hay problema con la ley, el problema es con nuestro corazón, y, nuestra naturaleza. La ley, nos incomoda, nos transforma, nos desafía, tengamos cuidado con los prejuicios con la ley de Dios, porque muchos cristianos, hoy tienen prejuicios, con la ley de Dios. Si, si fue Dios quien estableció su ley escrita, por su propio dedo en la piedra, Dios no está queriendo hacer nada por nuestro mal.  El objetivo de él es siempre bueno. Dios nos bendiga. Para concluir destacamos el texto del versículo Salmos 119:18, que establece: ¨ Abre mis ojos, y miraré, Las maravillas de tu ley.¨ esta hermosa oración, indicada en el salmo, busca pedir a Dios, que nos quite los prejuicios sobre su ley, y, nos lleve a vivir una mejor vida.

 

 

 

OREMOS:

Padre Amado, como te pidió el salmista, nosotros te pedimos hoy, que desvendes nuestros ojos, para contemplar las maravillas de tu ley. Favorécenos siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.

 

Amen

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