Marcos 10:13-14 “Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reprendían a los que los presentaban. Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios. “
Amados, que la Paz de Dios sea con todos. Sepamos que así como todos disfrutamos de tiempos buenos, donde nos sentimos súper poderosos, y, alegres 100%. También enfrentamos momentos difíciles, en nuestras vidas. Sin embargo, debemos aprender a navegar estos retos con valentía, y, determinación, pues si fallamos en hacerlo así, nuestra fortaleza flaqueará, con el tiempo se deteriorará, nuestra fuerza de voluntad, tornándonos más cercanos a la holgazanería. Prevengámonos de este daño, y, mantengámonos activos, alegres, sabiendo que si dejamos de hacerlo, atentaremos contra nosotros mismos. Recordemos siempre, que: cada uno de nosotros tiene dentro de sí, el poder para superar cualquier obstáculo. ¡Vamos a enfrentar cada día con coraje y fe!. Una cosa más, es bien placentero, compartir estas reflexiones cristianas. Cada día es una nueva oportunidad para crecer en fe y sabiduría. Llevemos este material a nuestro prójimo de maneras innovadoras.
Padres inteligentes, le llevaron a Jesús a unos niños, para que el les diera la bendición, pero lo discípulos actuaron de malera infeliz, ellos ahuyentaban a los niños, reprendían a los padres, que impedían a los padres, llevar a sus hijos a Jesús, para que el no los bendijera, los discípulos creían que hacían lo correcto, pero erraron. Y el texto dice que Jesús al percibir esto, se indigno, el quedo bravo, con mucha rabia, Jesús quedo furioso, y, les dijo a los discípulos: ¨Dejen que los pequeños vengan a mi, porque de ellos es el reino de los cielos¨, y, creamos que todas las personas que obstruyen el camino de los niños, y, niñas, que quieren ir en la dirección de Dios, ellos dejan al Señor indignados, porque lo que estas personas hacen, es un absurdo, esta pregunta es para los que son padre, o, madre : ¨¿Han procurado ustedes llevar a sus hijos por el camino del Señor?¨, si hemos hecho eso, realizamos algo que es admirable, muy agradable a Dios, pero, si hemos hecho lo contrario, si hemos dejado de llevar a Dios para los hijos, y, hasta impedir ese encuentro con Dios, tenemos una cuenta impagable, que resolver con el Creador, porque Dios queda indignado, cuando nosotros como padres, en lugar de llevar a nuestros hijos hacia Dios, nosotros obstruimos el camino de nuestros hijos, para que ellos no sigan en la dirección de Dios, eso es muy serio. Y, dice el texto: ¨ Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios. “, existen características en los niños, y, niñas, que son notables, como inocencia, pureza, simplicidad, humildad, fe simple, confianza, disposición, para aprender, para perdonar, y, la dependencia de los padres. Así como los infantes, dependen de los padres para todo, todos nosotros que requerimos alcanzar un día, el reino de Dios, necesitamos entender, que somos totalmente dependientes de nuestro Dios eterno. Así como un infante confía en los Padres, nosotros requerimos confiar en Dios, por eso Jesús dice: ¨En verdad les digo, quien no reciba el reino de Dios como un niño, de manera ninguna entrara en el¨, entonces está escrito, ¨Tomando a los niños en los brazos, e, imponiéndoles las manos, los bendecía¨. Con mucho cariño, Jesús agarraba a aquellos niños, los sentaba a su lado, y, coloco sus manos sobre ellas, para bendecirlas. El Señor tiene cariño, para con todos los seres humanos, desde los jóvenes hasta los viejos, pero tiene un cariño muy especial, para con los pequeñitos, porque Dios sabe cuánto ellos son carentes, dependientes, y, necesitados.
OREMOS
Amado Padre, en esta hora te pedimos que bendigas a todos los niños, y, niñas, que están orando con nosotros, y, aquellas que están en esta oración representadas por sus padres, bendice a esos niños, y, niñas, que conocemos, y, amamos. Contribuye con nosotros. Peticiones que te hacemos en nombre de Jesús. Y, agradecemos, pues sabemos que vas a obrar en nuestro favor.
Amén