06 de Mayo: Conocido y amado

Salmos 139:23 ¨Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos;¨

 

Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia, llene nuestros corazones. Saludos especiales, que la gracia, y, la misericordia de Dios, siempre este con nosotros, nuestras familias, y, que todas las necesidades sean suplidas, para gloria de Dios. Cumplamos siempre la voluntad del Padre Celestial, para brindar al prójimo, un ejemplo de obediencia, y, de ese modo conducirlos al camino de la salvación. Estudiemos la Biblia, oremos, y, seamos agradecidos siempre., para que llevemos a nuestras mentes a un nuevo nivel, donde podamos experimentar la paz. Difundamos este material.

 

 

Este verso es impactante por sí solo, pero él se hace aún más profundo, cuando nos recordamos de quien lo escribió, David, un hombre cuya vida fue marcada, por hechos extraordinarios, y, fallas intensas. El joven pastor, que venció al gigante, el rey que unifico a Israel, el músico que encantaba con sus salmos, pero también el hombre que adultero, que planeo la muerte de un inocente, y, que enfrento grandes consecuencias, de sus elecciones, por eso mismo, David escribió este verso ¨Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos;¨, él sabía que no había nada que no pudiera ser escondido del Señor, más que eso, él quería ser examinado, él deseaba que Dios mirara para adentro de su corazón, y, señalara todo lo que necesitaba ser cambiado. La Biblia, afirma en Hechos 13:22 ¨ Quitado este, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero.¨, resaltando que David, era un hombre según el corazón de Dios, no significa que él era perfecto, pero sí que él reconocía sus imperfecciones, David sabía, quien él era, y, sabía quien Dios es. Él no se escondía del juicio Divino, él buscaba a Dios con humildad. Este salmo nos recuerda, que Dios conoce cada pensamiento, cada deseo, cada motivación, que está en nuestros corazones, pero en vez de temer a ese conocimiento, nosotros nos podemos alegrar en el, porque el mismo Dios, que ve todo, que ve todo lo que hay en nosotros, es el Dios que nos ama, y, quiere transformarnos. Quizá estemos luchando con alguna culpa, algún error del pasado, o, una debilidad que parezca imposible de ser vencida, quizá hasta tengamos miedo de presentarnos al Señor lo que realmente es, pero el nos conoce ya, él conoce nuestros dolores, luchas, y, hasta los pensamientos que no tenemos coraje de hablar. La invitación de hoy es para que oremos como David, con honestidad, entreguemos nuestros corazones a Dios, incluso las partes que a nosotros nos gustaría esconder, pidamos que el examine, que el revele lo que necesitamos transformar, y, que coloque en nosotros, un corazón de acuerdo al de él, porque ser conocido por Dios, no es motivo de miedo, y, si motivo de paz. Ser transformado por Dios, es el mayor regalo que podemos recibir. Bendito sea el Señor, nosotros no somos dignos ni siquiera de estar en presencia de él, ni de pedir ninguna cosa para él, una vez que somos tan marcados por el pecado, pero nuestro Dios es un Dios de gracia, y, de bondad, y, de misericordia, él no nos trata como merecemos, sino de acuerdo, con su riqueza de gracia y, bondad. Dios nos bendiga, y, que el conforte nuestros corazones, a pesar de nuestras debilidades y errores. Sepamos que somos amados por Dios.

 

 

 

OREMOS:

Padre amado, así como David oró, nosotros también oramos, te pedimos que examines nuestros corazones, y, conoce todo lo que debe ser cambiado, quita todo lo que está mal, y, santifícanos, de acuerdo a tu voluntad. Continúa realizando esa obra, santifica a tu pueblo. Contribuye con nosotros siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.

 

Amen

Dejar una contestacion