Hebreos 11:1 ¨ Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.¨
Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia, nos llene por completo. Saludos cordiales, al parecer esta es la definición de un momento fantástico, como esos instantes que superan las expectativas, y, son increíbles, pero este tiempo tiene un encanto especial e indescriptible, donde estamos en un lugar tranquilo, meditando en la palabra de Dios, que es fascinante, y, enriquecedora. Compartamos este material.
Isaac Newton es recordado como uno de los grandes genios de la historia, sus contribuciones a la física, y, a la matemática, cambiaron al mundo, pero en los últimos años de su vida el enfrento una crisis, fue afectado por la depresión, y, perdió la memoria, a pesar de su mente brillante, Newton temía olvidar algo que para él era esencial, era su fe. En una ocasión, el dijo ¨Ojala, pueda recordar al menos dos recuerdos, el primero que soy un gran pecador, y, el segundo, que Jesús es un gran Salvador¨, esta declaración es simple pero profunda, hasta de alguna manera resume lo que se acabo de leer en el verso que inicia este material. Creer en Jesús es confiar en lo que no se puede ver muchas veces, pero ¿qué más real que cualquier fórmula matemática?. A veces en nuestra rutina agitada, rodeada de desafíos y distracciones, se olvida lo esencial, las preocupaciones ocupan el lugar de la oración, la información sustituye a la meditación en la palabra, y poco a poco, dejamos de vivir para la fe, para vivir simplemente por lo que podemos controlar y entender, pero ¿Qué tal si como Newton recordamos estas dos grandes verdades?. Primera, somos pecadores. Segundo, Jesús es el Salvador. Si recordáramos esto contantemente, seriamos transformados por el poder de Dios, y, tendríamos más humildad, y, más confianza, la fe no es un concepto abstracto, sino una decisión diaria de confiar, incluso cuando no entendemos, quizá hoy, o, cuando estemos pasando un momento de confusión, de dolor, o, de duda, quizá tengamos temor a olvidarnos de lo mas importante, como le paso a Newton, pero Dios nos recuerda, y, el cumple sus promesas, y, si guardamos en nuestros corazones esas verdades, serán un fundamento firme para nuestras vidas.
OREMOS:
Dios querido, gracias por tu palabra ayúdanos a recordar las dos verdades que Newton, expreso cierta vez, de que somos grandes pecadores, y, tu eres un gran salvador. Favorécenos siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.
Amen