Mateo 6:27 ¨¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?¨
Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia, llene nuestros corazones. Felicidades por estar aquí. Bienvenidos este tiempo de reflexión en la palabra bíblica, atesoremos estos instantes, que buscan impulsarnos hacia una mejor vida, y, el desarrollo de buenos hábitos, para alabar a Dios, y, orientar a nuestro prójimo, a seguir el camino de la salvación.
El ser humano, tiene desde siempre, un deseo antiguo, y, profundo de visir más, no es raro encontrar a quien haga dietas rigorosas, rutinas extraordinarias, tratamientos costosos, todo con el objetivo de prolongar la vida, o, parecer más jóvenes por fuera, cirugías, suplementos, cosméticos, hay una verdadera carrera, para apartar la vejez, pero la Biblia con palabras simples, nos convida a reflexionar. Jesús, reprende indirectamente a la ansiedad, al decir: ¨¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?¨, en otras palabras, nos dice ¨¿Quién puede alargar su vida solo con preocuparse por eso?¨, vivimos intentando controlar lo que en el fondo está fuera de nuestras manos, nosotros programamos los próximos años, planeamos viajes, hacemos planes para la jubilación, pero basta una llamada inesperada, un resultado de examen de salud alterado, o, una tragedia imprevista, para que todo cambie. La verdad es que no somos dueños de nuestro propio tiempo, cada día que amanece es un regalo, cada respiración un milagro, el tiempo no está bajo nuestro control, pero, está en las manos de un Dios, que conoce el fin desde el principio, es justamente por eso que vale la pena vivir para Cristo, sea cual sea el números de nuestros días, porque más importante, que ¿Cuánto tiempo vivimos?, es nuestra manera de vivir. El mundo valora cantidad, más años, más experiencias, más posesiones, pero el cielo valora el propósito. ¨Una vida corta, pero vivida para Cristo, tiene más peso que décadas gastadas en vanidad, y, ambición¨. Vivir con Jesús, es vivir con significado. Es despertar cada día con una misión, es dejar rastros de amor, así sean discretos, es tocar corazones de las personas. No hay problema, en buscar salud, y, bienestar, o, querer envejecer con dignidad. Pero cuando hacemos de eso un ídolo, intentando prolongar la vida sin recordarnos de quien la concede, pero perdemos el rumbo, la ansiedad domina, el miedo domina, olvidando que Dios es el Señor del tiempo, y, si ¿en vez de adicionar días a la vida, nos propusiéramos a adicionar vida a nuestros días?, pensemos en eso. En vez de adicionar días a nuestras vidas, adicionemos vida a nuestros días. ¿Si hoy fuera el ultimo día de nuestras vidas como lo viviríamos?. ¿Hemos confiado nuestro tiempo a Dios, o, hemos intentado resolver solos?. Entreguemos nuestro reloj al Señor, vivamos con propósito, vivamos con Cristo, porque así no importa el numero de nuestros días, todos ellos habrán valido la pena, Dios nos bendiga.
OREMOS:
Padre amado, ayúdanos a alcanzar una vida con significado, con propósito, con esperanza, sabemos que este día esta en ti, por eso permanece con nosotros. Favorécenos siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.
Amen