17 de Octubre: En las manos del Alfarero (M)

Isaías 6:4 ¨ Y se estremecieron los cimientos de los umbrales a la voz del que clamaba, y la casa se llenó de humo.¨

 

Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia, nos llene por completo. Saludos cordiales, gracias a Dios estamos aquí reunidos para compartir su palabra; cada acontecimiento que se produce es permitido por nuestro Padre Celestial, y tiene el objetivo de fortalecernos de alguna manera, con certeza es para que estemos preparados para obtener nuevas bendiciones, por eso debemos aceptar hacer la voluntad de Dios en todo momento, recordemos la historia de Jonás aquel personaje que fue llevado a reflexionar sobre su desobediencia, en el vientre de una ballena, hasta que cumplió la voluntad de Dios. Evitamos presentar ese efecto Jonás, y obedezcamos ciegamente a la voluntad del Padre. Vamos ahora mismo, a compartir este material con todo nuestro prójimo a través de redes sociales.

 

 

Este texto refleja un momento de reverencia y temor delante de la gloria de Dios, Isaías está delante de lo sagrado y todo a su alrededor tiembla, esa imagen nos recuerda, que el encuentro con Dios es siempre transformador, y nunca confortable. Como cristianos, nosotros oímos muchas veces, que Cristo es el alfarero, y, nosotros el barro, que mediante un proceso somos moldeados por él, esa es una bella metáfora, pero aceptar lo que es, ser quebrado por Dios, resulta un poco difícil, imaginemos un alfarero delante de una pieza con defectos, por supuesto, él debe trabajar más, en este caso, Jesús no busca solamente repararnos, él deshace todo, y amasa nuevamente, a ese barro, haciendo todo el proceso, Y aunque pueda parecer doloroso es satisfactorio, realmente lo que se debe hacer. Porque el objetivo no es remendar, si no crear algo nuevo, Dios hace todo eso con nosotros, él nos observa, examina nuestros defectos, que no siempre percibimos nosotros mismos, el evalúa nuestros hábitos escondidos, nuestras prioridades, que están desalineadas; él mira nuestras heridas, y con amor, pero también con firmeza, él nos lleva de nuevo a la rueda del Alfarero, para perfeccionarnos. Allí nosotros somos moldeados de una manera inimaginable, el proceso envuelve sufrimiento, dolor, pérdidas, decepciones, silencios, enfrentamientos, pero debemos enfrentarlos todos, porque al final, el resultado vale la pena. El resultado, es una obra, qué refleja las manos del creador. Por eso, confiar es esencial, cuando todo parece estar fuera de lugar, cuando el corazón parece doler, y, la vida parece desestructurada, tengamos confianza en Dios, todo va a salir bien, no es necesario, que estemos con esa preguntadera, nada de estar diciendo ¿Por qué me pasan estas cosas Dios?, en lugar de eso; Vamos a actuar, vamos a orar y a pedir fortaleza a nuestro Padre celestial, para resistir y responder mejor a la prueba. Qué con certeza va a llevarnos a un nuevo nivel espiritual, e, integral desde todo punto de vista.

 

 

OREMOS:

 

Padre amado, gracias por todo, Otórganos fuerza en la prueba, que podamos resistir a las transformaciones que surjan, que podamos ser flexibles y amoldarnos a lo que sea necesario, pero que siempre podamos cumplir tu voluntad, honrarte, alabarte, glorificarte, realizando actos agradables a ti. Favorécenos siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.

Amen

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