1 Tesalonicenses 3:12 ¨ Y que el Señor haga crecer y sobreabundar el amor que tienen unos por otros y por toda la gente, tanto como sobreabunda nuestro amor por ustedes.¨
Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia, llene nuestros corazones. Saludos Cordiales, es impresionante como somos llamados por Dios a tener una actitud activa frente al combate que se desarrolla desde hace mucho tiempo entre en bien, y, el mal, convirtiendo cada recurso en un instrumento para la defensa, y, mostrando fortaleza en todo momento. En este momento, continuemos fortaleciéndonos en la fe, para orientar a más personas al camino de la salvación, compartiendo este mensaje, y, dando gloria a Dios.
Hay quienes dicen que el secreto del éxito, es la determinación, otros afirman que es el talento, o, incluso la disciplina, pero la verdad es que nadie logra llegar muy lejos solo, por mas talentosa, determinada, o, disciplinada que sea una persona, necesita apoyo, somos seres racionales, fuimos creados para vivir en comunión, el apóstol Pablo en su carta a los Tesalonicenses, ora, para que el amor entre ellos, crezca cada vez más, y, no habla de un amor espiritual, o, platónico, sino de relaciones humanas saludables, fortalecidas por el amor de Dios. Las relaciones verdaderas, son fuente de ánimo, de aprendizaje, de consuelo, y, de crecimiento, y, entre todas las relaciones que podemos tener, el matrimonio, es una de las relaciones más intimas, y, valiosas, Dios creó al hombre, y, a la mujer para que juntos, compartieran la vida, los desafíos, las alegrías, no por casualidad la Biblia habla tantas veces del valor del matrimonio, es mas tenemos que reconocer que es una alianza, entre dos personas: un hombre, y, una mujer, que también es el reflejo entre el pacto de Cristo, y, y, su iglesia, pero las relaciones no son fáciles, el amor necesita crecer como dice el versículo, y, para que eso suceda, Dios debe ser el centro, el quiere formar parte de nuestros lazos, incluyendo, nuestro matrimonio, y, cuando dejamos que Cristo, guie nuestro corazón, aprendemos a perdonar, a escuchar, a servir, y, amar. Entonces, reflejamos el carácter de Dios, con paciencia, y, generosidad, así como un faro guía a los navegantes en la oscuridad, Dios guía nuestras relaciones, es él quien muestra el camino cuando surgen conflictos, es él quien consuela cuando hay dolor, es él quien fortalece en las adversidades, y, quien celebra con nosotros cuando el amor florece, hoy agradezcamos a Dios por las relaciones que coloco en nuestras vidas, y, pidámosle que esté presente en cada una de ellas, especialmente si estamos casados, o, deseamos hacerlo, invitemos a Jesús a hacer parte de esa unión.
OREMOS:
Dios querido, bendice nuestras vidas de manera positiva para fortalecer nuestras relaciones familiares, mejora nuestras interacciones con nuestros familiares, y, con nuestro prójimo en general. Favorécenos siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.
Amen