Salmos 58:11 ¨Entonces dirá el hombre: Ciertamente hay galardón para el justo; Ciertamente hay Dios que juzga en la tierra.¨
Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia, llene nuestros corazones. Saludos cordiales, siempre es un placer estar reunidos, también llena de placer saber que individualmente cada uno desarrolla una devoción personal con Dios, esa relación es encantadora, y agradable al padre, por lo tanto, continuamos desarrollándola, y creciendo cada vez más, en ese vínculo tan lindo. Compartamos este material y llevémoslo a todo lugar, Dios nos bendecirá.
Existen salmos que son cánticos de labores de alabanza, la mayoría de ellos son de ese tipo, hay otros que exaltan a la creación, la obra extraordinaria, nuestro bendito creador, pero en este salmo 58, hay un tono diferente, es un Clamor por justicia, él denuncia el abuso de poder por parte de los que deberían juzgar con corrección, con rectitud. Este salmo nos habla de los gobernantes o jueces, que se corrompen y de inocentes que sufren por sus decisiones injustas, la Biblia no ignora el dolor de personas que han sufrido injusticias. Ella reconoce que en este mundo caído, hay decisiones equivocadas, que son tomadas contra inocentes, Qué son penados y culpados injustamente, ese dolor no es apenas de los tiempos bíblicos, él continúa presente hoy. Muchas veces hemos sentido el peso de algo Injusto, con certeza. Una crítica indebida, un juicio precipitado, una pérdida causada por un error de otra persona, el salmista entiende ese sentimiento y Clama por algo que muchos de nosotros deseamos, esto es justicia verdadera, y él nos recuerda de una verdad qué consuela, Dios juzga en la tierra, él ve lo que los ojos humanos, no observan, él conoce las intenciones, las palabras no dichas, los gestos ocultos. Él es el juez Justo, el justo juez. Es interesante notar que el verso de hoy termina diciendo que ¨hay una recompensa ¨. El hecho de que Dios juzga en la tierra, es una recompensa para los justos. Para aquellos que buscan la justicia, la propia justicia es la recompensa, no se trata de venganza o retribución, se trata de la certeza de que el bien triunfa, la certeza de que el carácter de Dios justo prevalecerá. Aunque la justicia de los hombres hablé y muchas veces falla, la justicia divina jamás será corrompida, ella puede parecer tardía, pero es perfecta en su tiempo. Hoy sí estamos lidiando con alguna injusticia, recordemos: que el señor ve, el señor juzga, y el señor actuará en su debido momento, dejemos todo en sus manos, él va a hacer todo bien.
OREMOS
Padre Amado, gracias por la certeza, de quebradas en nuestros nombres, gracias por amarnos de tal manera, queremos glorificarte con nuestros actos, y dar buenos testimonios de ti. Ayúdanos siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.
Amen