2 Corintios 6:2 ¨ Porque dice: En tiempo aceptable te he oído, Y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación.¨
Amados, que la paz de Dios sea con todos. Sonríe siempre, nuestras actitudes pueden producir grandes resultados, y, bendecir a otros, sabemos bien, que de las personas negativas, y, destructivas, debemos alejarnos, pues: debemos desechar al pecado, pero precisamos atraer a la bondad manifestando emociones positivas, regalando palabras de bendición, y, haciendo lo necesario, para brindar un buen ejemplo al prójimo, dejando la huella de que somos hijos de Dios. Invitemos a nuestros semejantes a seguir el camino correcto, brindemos el buen ejemplo, y, compartamos este material.
El pasado es historia, el futuro es misterio, y, el presente una dadiva, por eso es llamado presente. Ese es un refrán. Lo interesante de reflexionar en esto, es que el presente, es realmente lo que está en nuestras manos. Pablo entendía el valor del presente, por eso nos dejo esta enseñanza en este versículo. Las palabras iníciales de Pablo, se encuentran en los escritos del profeta Isaías, en el verso Isaías 49:8 ¨ Así dijo Jehová: En tiempo aceptable te oí, y en el día de salvación te ayudé; y te guardaré, y te daré por pacto al pueblo, para que restaures la tierra, para que heredes asoladas heredades;¨, cuando Isaías profirió este mensaje, el se estaba refiriendo a la vida y al ministerio del mesías, que sería el mediador de la nueva alianza, Cristo vino para restaurar la tierra, entre comillas, de manera espiritual, y, la expresión heredades asoladas, se refería a las herencias que por medio de Jesús, todas las naciones podrían recibir. El apóstol Pablo entendió, que en Cristo, esa profecía de Isaías se cumplió. Jesús vino al mundo, en la plenitud del tiempo, e, inauguro el día de la salvación, que corresponde al tiempo de gracia, que es el tiempo en que corresponde la oportunidad de arrepentimiento, y, redención. Pablo finaliza su línea, resaltando las palabras de que es ahora el día de la salvación. Las dos veces en que es repetida la palabra ¨Ahora¨, indican la urgencia del llamado. El día de la salvación es ahora, este es el tiempo para aceptar a Jesús como nuestro único Salvador, es ahora mismo, muchas veces hacemos planes para el futuro, nosotros actuamos como si de hecho pudiéramos controlar el futuro, mo podemos estar dejando para después, una cuestión que tiene que ver con nuestra salvación eterna. En este momento, aceptemos a Jesús, como nuestro único Salvador, sigamos su camino, y, llegaremos al Padre Celestial.
OREMOS:
Padre amado, tú que todo lo puedes, y, que nos muestras tu gran amor diariamente, eres excelente, y, queremos agradecerte, ratificando nuestro compromiso, con seguir obedeciendo tu voluntad. Acepta nuestros actos, como sacrificios agradables a ti. Colabora con nosotros siempre. Así pedimos en nombre de Jesucristo.
Amén