01 de Octubre: Veremos su rostro (M)

Apocalipsis 22:3-4 ¨ Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán,  y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. ¨

 

Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia, nos llene por completo. Saludos cordiales, es hermoso que podemos estar aquí reunidos para alimentarnos de la palabra de Dios, y, mejorar nuestro andar en el camino a la salvación. Seremos bendecidos. Difundamos este material.

 

 

Pensando un poco en este texto, vamos a pensar en Adan, y, Eva, ellos tuvieron el privilegio de ver a Dios cara a cara, eso fue antes del pecado, no existían barreras entre el creador, y, la criatura, la presencia de Dios era constante, visible, y, personal, pero el pecado levanto un velo, entre él, y, nosotros, desde entonces la humanidad ha buscado, sin darse cuenta, el camino de regreso, hacia esa comunión perdida, Satanás lo sabe, por eso una de las estrategias más eficaces, es distorsionar nuestra visión de Dios, el intenta convencernos, de que Dios, es distante, indiferente, autoritario, y, castigador, al no conocer verdaderamente a Dios, a veces nos volvemos vulnerables a los engaños de Satanás, a las mentiras de Satanás, al fin y al cabo: ¿Cómo confiar en un recién conocido?. Por tal motivo, la comunión con Jesús es tan esencial, aunque aun no podamos verlo con los ojos físicos, podemos conocerlo de manera real mediante la palara, la Biblia, a través de una relación personal con el, a través de la presencia del Espiritu Santo, y, si buscamos esa relación diaria con Dios, nuestra visión espiritual va a ser restaurada, y, comenzamos a comprender su voluntad, su carácter, y, su amor, Jesús dijo ¨Dichosos, los de corazón limpio, porque ellos verán a Dios¨, esa promesa nos señala un futuro glorioso, que esta descrito en el capítulo 22 del libro de apocalipsis. El fin de la maldición, la restauración de la relación con Dios, y, el reencuentro con su rostro, verlo cara a cara, como lo hicieron nuestros primeros padres, ver el rostro de Dios no es solo un detalle poético de las promesas celestiales, es el punto culminante del plan de la redención, el pecado nos separo, pero el amor de Dios nos reconcilio, por medio de Jesús, la cruz de Cristo, abrió el camino para ese reencuentro, y, en aquel día nuestros ojos, contemplaran, lo que hoy podemos imaginar, hasta entonces no permitamos que el enemigo, oscurezca tu misión de Dios, vamos a buscarlo cada dia, y, cumplamos su voluntad.

 

 

OREMOS:

Padre amado, ayúdanos a cada vez poder hallarte, cada vez que te busquemos, queremos ver tu rostro, deleitarnos en tu presencia, llévanos a actuar de maneras correctas, para tener el privilegio de contemplar tu rostro en el tiempo correcto. Favorécenos siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.

 

Amen

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