Una corriente de bendición

29 de Septiembre: Herencia (M)

Salmos 127:3-4 «He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre. Como saetas en mano del valiente, Así son los hijos habidos en la juventud.».

 

Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia, nos llene por completo. Saludos cordiales, atendiendo a que las platas, deben agarrar sol para fortalecerse, precisamos recordar que para nosotros ese sol representa la palabra, cuando tenemos contacto con ella, sobre todo por la mañana, sencillamente nos desarrollamos de mejor manera, expongámonos desde temprano a la palabra de Dios, estudiémosla, procuremos andar en ella, porque solo así obtendremos algo maravilloso, una gran bendición, que percibiremos en nuestras vidas. Difundamos este material.

 

 

Los hijos son un regalo de Dios para nosotros, creamos en eso, la gran misión de la paternidad, de la maternidad, es conducir a nuestros hijos, hacia Dios, somos guerreros, los padres, y, madres, somos guerreros del Señor, y, nuestra gran misión es hacer que la flecha, nuestros hijos, que ellos acierten el objetivo, que ellos alcancen el objetivo, y, el objetivo es Dios, nuestra gran misión como padres, es llevar a nuestros hijos de vuelta para Dios, de donde salimos, de donde huimos, pero requerimos regresar a él, para que nuestra misión como padres sea exitosa, es cuando hacemos que la flecha acierte el objetivo, y, que nuestros hijos vuelvan para Dios, y, la gran herencia que dejamos como padres a nuestros hijos, no es inmuebles, o, muebles, ninguna clase de bienes, y, asi nuestros hijos consigan usar bien, los recursos materiales que dejamos, para ellos, y, logren prosperar financieramente, la gran prosperidad de la vida es otro. Los bienes pasan, pero el ejemplo, es el legado más precioso,  el recuerdo, y, la inspiración de una vida digna, jamás acaba, nuestros hijos aprenden por imitación. Mas importante de lo que decimos para ellos, es lo que ellos nos ven haciendo. Proverbios 22:6, expresa ¨ Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.¨, el consejo es instruir al infante en el camino que debe andar, que instruyamos a nuestros hijos, no es solo explicarle, sino hacer lo que hay que hacer, que ellos vean de parte de nosotros como se hace, el ejemplo, del hacer, porque el ejemplo habla más alto que las palabras, las palabras tienen su valor porque ellas nos orientan, pero el ejemplo convence, e, inspira. Dios nos bendiga, y, también a nuestros hijos.

 

 

 

OREMOS:

 

Dios querido, en esta hora te pedimos que asi como has bendecido a muchos personajes bíblicos, bendícenos a nosotros también, especialmente a nuestros hijos, convierte sus corazones a ti, para que ellos puedan amarte, y, que prioricen, tu reino, y, vivan según tus instrucciones, para que sean hombres, y, mujeres llenos de proposito. Favorécenos siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.

 

Amen

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