Filipenses 2:11 ¨ y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. ¨
Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia, llene nuestros corazones. No debemos seguir sufriendo por nada, y, esto no es una invitación, a soportar en silencio. Esta es un invitación a seguir a Cristo, por el nos sorprenderá, así que paremos de sufrir, no lloremos mas, coloquémonos e n las manos de Cristo, y, el nos hará prosperar. Diseminemos este material.
Este versículo es apropiado para este momento actual, porque parece que vivimos en una era de desacuerdo, asi discordamos sobre política, religión, ciencia, deportes, y, otras cosas. Basta un minuto navegando en internet, para llegar a la conclusión de que el mundo esta dividido en opiniones, argumentos, juicios, que realmente no importan, pues al final todo el mundo tiene razón. Esa división no está solo en las calles, y, en las redes sociales, esta división está adentro de nuestras casas, entre amigos, y, hasta en las iglesias, cada uno tiene sus propias verdades, sus puntos de vista, y, pocos están dispuestos a escuchar con empatía, con paciencia. El mundo valora tanto la individualidad, que muchas veces nos olvidamos de la colectividad. Olvidamos que existe un Dios soberano encima de todos, Dios no está sujeto, a la opinión humanas, no a nuestras tendencias, ese verso de hoy, nos habla de un momento que aun esta por venir, un día en que toda lengua confesara que Jesucristo es el Señor, todos sin excepción, justos, e, impíos, creyentes y des creyentes, sabios e ignorantes, todos reconocerán con reverencia y con verdad, que Cristo es el rey de reyes, es importante pensar en eso, principalmente, en un tiempo en que todos concuerdan sobre cualquier cosa, pero cuando ese dia llegue, no habrá espacio en la disputa, o, duda, El nombre de Jesus será exaltado, por todos, y, la gloria será del Padre, esa es una promesa, o, más bien una invitación, una invitación para que vivamos hoy, aquello que todos, declararon en el futuro, para ser voces que confiesan con fe, y, alegría, que Cristo es el Señor, no solo con palabras, sino con la vida, con actitudes, elecciones, perdón, y, amor. Confesar que Jesus es el Señor, es más que una creencia, es vivir debajo de la autoridad de él, es permitir que él reine, sobre todas las cosas de nuestras vidas, es escoger vivir de modo diferente en medio de los conflictos y desacuerdos, en este mundo de tantas voces, y, opiniones que hoy podamos conocer, el nombre de Jesus, y, su autoridad, que seamos conocidos no por la fuerza de nuestros argumentos, si por la fuerza de la fe, y, del amor, que a nuestro alrededor, otros comiencen a confesar no solo por obligación, sino por convicción, que Jesucristo es el Señor, para glorias de Dios, ese dia esta llegando, y, ese día llegara para nosotros.
OREMOS:
Padre amado, sabes que el mundo está cada vez más complicado, los seres humanos se han tornado, arrogantes, soberbios, conforme lo habías profetizado, el egoísmo es tremendo, el orgullo prevalece, pero ayúdanos Dios, a vivir mejor. Continua realizando esa obra, santifica a tu pueblo. Contribuye con nosotros siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.
Amen