10 de Febrero: ¿Por qué nos abatimos?

Salmos 42:5 ¨¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío.¨

 

Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia, llene nuestros corazones. Mucha calma en todo tiempo, debemos tener, porque todo lo que nos ocurre viene a contribuir con nuestro desarrollo, pues, es parte del proceso para que obtengamos la bendición. Perseveremos cada día para ser mejores siervos de Dios, y, brindemos el buen ejemplo, para aproximar a más personas a los caminos de Salvación.

 

 

Seguimos hablando, en esta ocasión, de las fórmulas certeras para vivir bien. Para mantener una emoción positiva a pesar de las situaciones adversas, simplemente debemos alabar a Dios, sea lo que sea lo que estemos experimentando, porque cuando nos llenamos de pensamientos relacionados con Dios, ideas positivas, todo en nuestras realidades empieza a cambiar, nuestros estados de ánimo  mejoran, y, brindamos un buen ejemplo, lo cual es lo que Dios se agrada en percibir. En este salmo, las hermosas palabras de David, se convierten en el coro de este hermoso poema, que surgió cuando David, un joven ungido, para ser el próximo rey de Israel, estaba huyendo del Rey Saúl, porque este rey Saúl lo perseguía a causa de la envidia, Saúl se había apartado de Dios, y, estaba siendo dominado por el Espíritu del mal, por tal motivo el intento capturar y matar a David, de manera que en su fuga David compone este salmo, que es en realidad, una linda oración, y, este verso 5, es el estribillo de este salmo,  ¨¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío.¨. David al considerar recuerdos, de las cosas que Dios había hecho en su vida, David se está censurando a sí mismo,  por estar triste y ansioso, es como si David se dijera ¨¿Por qué estoy pensando así?, no debería, lo que debo hacer es colocar mi esperanza en Dios, Él es mi auxilio, mi Dios, yo lo alabaré¨. Establece el versículo 42:1 ¨ Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía.¨, así como este animal llamado ciervo, a veces quería aproximarse de las aguas escasas, en una región desértica, pero muchas veces no podría hacerlo, porque muchas veces otro animal salvaje estaba allí, cercanos a las aguas, y, podrían destruirla. David, habla de mantener la calma, ante las situaciones adversas, porque al final todo va a pasar, y, el camino quedara libre. David extrañaba esos momentos en que iba al santuario para alabar a Dios, más tenía paciencia, porque él se encontraba huyendo y no podía estar en la presencia de Dios estando en el santuario, sintiéndose abatido.   Pero él se pregunta la razón por la cual estaba abatida su alma, y, se dio cuenta de que no había motivo para dar lugar a esa clase de sentimientos, si estaba en sus pensamientos, teniendo confianza en Dios, orándole, y, teniendo una fe genuina. Lleguemos a esa misma conclusión, en los tiempos difíciles, allí no hay motivo para angustiarnos, o, preocuparnos, si tenemos la fe en Dios, vamos a lograr salir de situaciones adversas, y, recibir bendición.

 

 

 

OREMOS:

Padre amado, gracias por todo lo que nos das, porque sea bueno, o, sea malo, siempre es para nuestro beneficio. Que podamos brindar un buen ejemplo al prójimo. Ayúdanos siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.

 

Amen

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