02 de Febrero: Reciba el bautismo e invoque al Señor

Hechos 22:16 “Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre. “

 

Amados, que la Paz de Dios sea con todos. Gracias por regresar a este lugar, para reflexionar en la palabra de Dios, cada vez que meditamos en la Biblia, es como reafirmar nuestro compromiso con la obediencia al Padre Celestial, requerimos conocer la escritura, y, actuar conforme a ella, para agradar a Dios, tener una mejor vida, y, brindar el correcto ejemplo. Continuemos compartiendo este material, para llevar a mas almas a los caminos  de Salvación.

 

 

Estas palabras fueron dichas por un hombre llamado Ananías, un fiel siervo de Dios, que vivía en la ciudad de Damasco, en Siria, al Apóstol Pablo, cuando la verdad Pablo aun comenzaba su caminata Cristiana. Ananías le dijo estas palabras al joven  Pablo, también conocido como Saulo, ¨No te detengas, haz lo propio para servirle al Señor¨, en resumen fue lo que quiso decirle al expresarle las palabras contenidas en el versículo. La verdad, en el contexto del versículo, Pablo estaba haciendo la defensa, delante de las acusaciones, que estaba recibiendo de los judíos. Y, si verificamos todo este capítulo 22, el apóstol Pablo, esta contando, toda la historia de su conversión, y, nos dice que antes de volverse cristiano, el odiaba a los cristianos, pero en cierto Dios, cuando Pablo, iba a la ciudad de Damasco, con la intensión de apresar a los cristianos, el tuvo ese magnífico encuentro con Jesús, sería lindo recordar esta historia, por eso se invita a leer Hechos capitulo 9, después de terminar esta reflexión. Donde Pablo dice que escucho una voz, y, el cayo a la tierra, la voz le decía ¨Pablo, ¿Por qué me persigues?¨y Pablo, caído dice: ¨Señor, ¿Quién eres?, y, ¿Por qué hablas conmigo?¨ y, la respuesta fue: ¨Yo soy Jesús, a quien persigues¨, y,  continua Jesús: ¨Pero levántate, anda a la ciudad, y, serás orientado, sobre lo que hay que hacer¨. Y, el fue llevado a la ciudad, ciego, porque delante de la luz, perdió la visión, y, durante tres días, mientras estaba en  Damasco, ayunando, y, orando, pidiendo misericordia de Dios, un hombre, Ananías, fue enviado hasta Saulo, por Dios, y, Ananías le explico a Saulo, que Dios lo había enviado allí, para que tuviera su visión recuperada, para que el supiera que el llamado que Jesús le hizo, fue para ser un predicador del Evangelio, y, en ese contexto Ananías le expone a Pablo, las palabras descritas en el versículo. Hoy esas palabras, nos son dichas a nosotros, que tenemos todo lo necesario para obedecer a Dios, y, brindar un buen ejemplo, pero tenemos la visión distorsionada por causa de ciertas tentaciones mundanas, pero hoy que estamos recibiendo este nuevo llamado, e, invitación, a mejorar nuestros actos, a cumplir la voluntad de Dios, y, a mejorar continuamente brindando un ejemplo positivo al prójimo.

 

 

OREMOS

 

Amado Padre, ayúdanos a progresar, a hacer tu voluntad, porque queremos agradarte y brindar un buen ejemplo al prójimo.. Apóyanos siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Jesús. Y, agradecemos, pues sabemos que vas a obrar en nuestro favor.

 

Amén.

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