Salmos 40:8 ¨ me deleito en hacer tu voluntad, Dios mío; tu ley está dentro de mi corazón.¨
Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia, llene nuestros corazones. Bienvenidos a este lugar, llenos de buen ánimo, vamos a reflexionar en la palabra, para reafirmar nuestro compromiso con Dios, y, acostumbrar a nuestra mente a las práctica correcta, que nos familiarizan con el hecho de desistir del pecado, pudiendo motivar de esta manera a nuestro prójimo, a andar por los caminos de Salvación. Compartamos este material.
Podemos decir lo mismo que dice el salmista, y, pedirle a Dios que nos haga sentir felices de cumplir sus enseñanzas, a contentarnos porque las instrucciones de Dios están en la mente y corazones de cada uno de nosotros, ese es el sueño de Dios para nosotros, que nuestros corazones se conviertan al Señor, en vez de mirar a Dios y a su palabra como enemigos nuestros, que seamos transformados por la obra del Espíritu Santo, al punto de Entender que Dios es mas que nuestro amigo, además de nuestro sustentador, salvador, y todo lo que hace Dios lo hace para hacernos felices, y, evidentemente no nuestro mal. Jesús vino a este mundo a darnos un gran ejemplo, muchas veces, Jesús dijo: ¨ Yo estoy aquí, para cumplir la voluntad del Padre¨, y, hubo un momento dramático en la vida de Jesús, cuando estaba en el Getsemaní, poco antes de pasara por el Sacrificio de la Cruz, cuando Jesús oro, diciendo, ¨Padre, si es posible, pasa de mi este cáliz, sin que yo bebe. Pero que no sea como yo quiero, sino como tú quieres ¨, en tres oportunidades el hizo esa oración, pues Jesús no quería vivir esa difícil experiencia de la Cruz, porque el problema no era que Jesús sabía que iba a pasar ese sufrimiento de la Cruz, un sufrimiento físico, su mayor sufrimiento fue mental, Jesús querías evitar ese mal sabor, Jesús tenía el poder para evitarlo, sin embargo, el fue obediente a su Padre que estaba en los cielos, y, asumió los pecados de la humanidad, para restaurar el vinculo entre Dios y la Humanidad, y, aunque paso por ese tiempo de separación del Padre, luego de esos días él fue resucitado, y, tomó su lugar junto a Dios, hoy se encuentra sentado a su derecha, y, de allí vendrá a juzgarnos, por esto aprovechemos de buscar a Dios ahora que podemos hacerlo, que estamos vivos y podemos alabarle, recordemos que luego de la muerte, no hay oportunidad de alabar al Padre. Obedezcamos a la voluntad de Dios, para tener una bella vida.
OREMOS:
Padre amado, venimos a ti en este tiempo de complicación, tu nos entiendes, y, nos favoreces para salir victoriosos en toda situación, como fue resucitado Jesús después de su muerte, confiamos en que nos harás resurgir y levantarnos ante las adversidades. Ayúdanos siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.
Amen