20 de Enero: Líbranos de la angustias

Salmos 25:15-18 ¨ Mis ojos están siempre hacia Jehová, Porque él sacará mis pies de la red. 16 Mírame, y ten misericordia de mí Porque estoy solo y afligido Las angustias de mi corazón se han aumentado; Sácame de mis congojas. Mira mi aflicción y mi trabajo, Y perdona todos mis pecados.¨

 

Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia, llene nuestros corazones. Gracias por venir a reflexionar con nosotros, la verdad es magnífico, contar con ustedes, y, saber que también forman parte de este conglomerado de siervos de Dios, y, embajadores del evangelio. Sigamos cumpliendo estrictamente la voluntad de Dios, ese es un buen camino. Compartamos este material, y, ayudemos al prójimo de esta manera particular, llevándoles a sus bandejas de entrada este material.

 

 

¿Sabías qué?. Si dejas de pensar en el problema, este no desaparece, pero empezamos a restarle importancia, hasta que llega un punto en que ya no incomoda tanto.  En este texto Biblico, David esta orando a Dios, porque esta pasando por un momento de gran aflicción, un momento de desespero. Muchas veces nuestros ojos miran al Señor, pero nuestros pies pueden estar atados a lazos, y, los lazos que nos amarran a este mundo, son vicios, enfermedades, enemigos, injusticia, dudas, deudas, relaciones quebradas, y, muchas otras trampas. Vivimos en un mundo de pecado, y, en ese mundo donde prevalecen odio, injusticia, maldad, violencia, sufrimientos, es imprescindible que nuestros ojos, estén mirando al Señor, porque de Dios viene el socorro que requerimos. Existe una canción que dice que: ¨Los hijos de Dios, viven con los pies en la tierra, y, los ojos en el cielo,¨, y, nosotros vivimos con los pies en la tierra, y, los ojos en el cielo, porque nuestra salvación viene del Señor. En este sentido, escrito esta en Hebreos 12:2 ¨ puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.¨, Jesús todo el tiempo soporto trampas, sufrimientos y demás. Pero el mantuvo los pies en la tierra, y, los ojos en el cielo, lidiando con todo tipo de situaciones, su corazón estaba en las manos de su Padre, y, sus ojos, mirando a su Padre, todo el tiempo el decía ¨Estoy aquí para hacer la voluntad de mi Padre, que está en los cielos¨, Jesús dejo su gloria de manera temporal, bajo a este mundo de Pecado y trampas, pero su corazón continuo en la gloria, continuo en Dios, en el Padre. Miremos al cielo, cumplamos la voluntad de Dios.

 

 

 

OREMOS:

Padre amado, venimos a ti, para que nos brindes tu contribución especial, para que podamos tener mejores maneras de actuar, y, podamos brindar un buen ejemplo al prójimo. Ayúdanos siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.

 

Amen

Dejar una contestacion