18 de Enero: La buena tristeza

2 Corintios 7:8-9 ¨ Porque aunque os contristé con la carta, no me pesa, aunque entonces lo lamenté; porque veo que aquella carta, aunque por algún tiempo, os contristó. Ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte.¨

 

Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia, llene nuestros corazones. Saludos cordiales, es gratificante recibirles otra vez, en este lugar, aquí compartimos reflexiones sobre la palabra bíblica, para mejorar continuamente nuestras vidas, y, mantenernos en el camino correcto, continuemos brindando el buen ejemplo, y, llevemos almas a los caminos de Salvación. Difundamos este material.

 

 

Normalmente, no nos gusta estar tristes, pues la tristeza es sinónimo de incomodidad, desanimo, y, disgusto. Al ver a alguien triste, lo asociamos con problemas, preocupaciones. La Biblia nos presenta, un tipo diferente de tristeza, que no esta asociada a cosas malas, pero si a alegría. La tristeza retratada en este texto bíblico, genero tanta alegría tanto para Pablo, como para los hermanos de la iglesia de corintios, para los miembros de aquella iglesia, la tristeza se convirtió en arrepentimiento, que genero la verdadera alegría de la salvación, para Pablo ver que sus hermanos en la fe, sus hijos espirituales, estaban cambiando de vida por medio de la tristeza que sentían era un motivo de inmensa alegría, pero ¿Qué fue lo que desencadeno esa buena tristeza?, esa historia esta insertada en el contexto de la exhortación de Pablo, para los miembros de la iglesia de Corintios, cuando el apóstol tomo conocimiento sobre los grandes problemas, que atacaban a la iglesia de Corintios, el escribió una dura carta de reprensión y advertencia, el propósito de la carta era para que los seguidores de Cristo, entendieran su error, y, abandonaran sus malos caminos, sus pecados, pero con todo, después de enviada la carta, Pablo tuvo miedo de que los hermanos no entendieran correctamente su mensaje, o, que ellos cortaran el vinculo con el apóstol, ignorando su autoridad, y, viviendo de mala manera, tal como estaban acostumbrados, pero para sorpresa de Pablo, la carta promovió una tristeza, guiada, por el Espíritu Santo, que genero en los miembros de la iglesia, un verdadero deseo de arrepentimiento, En Mateo 5:4, se expresa: ¨ Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.¨, el llanto que Jesús indica, es causa de un gran arrepentimiento, que es lo que lo impulsa y genera. Las lagrimas de quien se considera pecador, y, precisa de la gracia de Dios, en realidad esas lagrimas pueden ser consideradas, lagrimas de victoria, pues la tristeza que lleva al arrepentimiento, es mejor que la alegría, o, mejor que las alegrías que el mundo ofrece, muchas veces andamos con tanta prisa, y, viviendo para tener momentos de felicidad, y, placer, que no nos permitimos la actuación del Espíritu Santo, para promover en nosotros esa buena tristeza. Que estemos atentos a las correcciones de Dios, y, si fuera preciso, que lloremos, pero que lloremos cerca del Padre Celestial, en sus brazos, porque cuando lloramos cerca del Señor, cuando nuestra tristeza es provocada por el Espíritu Santo, y, es una tristeza de arrepentimiento por nuestros errores, por nuestros malos caminos, entonces descubrimos en Jesús una vida nueva. Dios sabe transformar nuestras lágrimas en paz, en arrepentimiento, en santidad, en conversión.

 

 

 

 

OREMOS:

Padre amado, gracias por tu linda instrucción, y, la invitación a convertirnos a tus caminos, guíanos para arrepentirnos de las malas andanzas, y, llegar a agradarte con nuestro caminas por la obediencia, ayúdanos a ser lo más semejante posible a Jesucristo, en su obediencia ti. Ayúdanos siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.

 

Amen

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