Salmos 103:15-18 “El hombre, como la hierba son sus días; Florece como la flor del campo, Que pasó el viento por ella, y pereció, Y su lugar no la conocerá más. Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen, Y su justicia sobre los hijos de los hijos; Sobre los que guardan su pacto, Y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra. “
Amados, que la Paz de Dios sea con todos. Bienvenidos a este momento de reflexión, donde somos bendecidos con el toque de Dios, al enriquecernos con sabiduría bíblica. Aprovechemos este tiempo para platicar la voluntad de Dios, destacar llevando almas a los caminos de salvación, y, ser mejores siervos cada vez. Iniciemos compartiendo este material en redes sociales, y, brindemos un correcto ejemplo al prójimo.
Luego de hablar de la eternidad, y, de la misericordia de Dios, el Salmista, nos da el mensaje contenido en el texto bíblico que encabeza este material. Dios es eterno, misericordioso, pero respecto al ser humano, sus días son como la hierba. El mensaje es que nuestra vida en este mundo pasa, y, pasa muy rápido. Escrito esta en: Santiago 4:14 ¨cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.¨, la vida pasa muy rápido, incluso aquellos que consideramos que vivieron mucho, en verdad ellos vivieron poco porque nosotros no fuimos creados para la muerte. El pueblo de Dios, tiene su seguridad, sabiendo que la muerte será un enemigo vencido, pero la realidad actual es que la vida pasa, y, la vida pasa muy rápido, ¨Soplando el viento ella desaparece¨, el viento aquí representa al tiempo, el tiempo es implacable, dicen que el tiempo es el mejor maestro, lástima que al final la clase mata a todos sus alumnos. Quien vive envejece, quien envejece se debilita, y, al final, el débil muere. Pero no hay que desesperarse, esa es la realidad actual, pero Dios tiene algo mejor para nosotros, más allá de la muerte. La promesa de Dios, es que todo aquel que vive, y, cree en el Señor, aunque muera, no morirá eternamente. Porque un día, todos aquellos que viven y creen en el Señor, serán resucitados para la vida eterna. Y el salmista prosigue diciendo ¨Pero la misericordia del Señor, es de eternidad a eternidad, sobre aquellos que le temen, y, su justicia sobre los hijos de los hijos¨, quiere decir que en su bondad, el Señor esta cuidándonos a nosotros y a nuestra descendencia, Dios esta guiando a las generaciones de quienes lo aman, para quienes lo conocen, él es fiel para los que guardan el pacto, para aquellos que se recuerdan de sus preceptos y los cumplen. Recordemos lo que Jesús dijo antes de pasar por la experiencia de la Cruz, ¨No queden entristecidos¨. En la casa de Dios hay muchas moradas, di no fuera así, ya habríamos dicho aquí. Jesus dijo: ¨Subiré a prepara morada para ustedes, y, volveré a buscarlos, para que vengan a mi lugar¨. Nosotros los hijos de Dios, creemos que hay algo mucho mejor después de la muerte, Dios nos tiene preparado algo genial, por eso es que a pesar de las dificultades y luchas de la vida, seguimos avanzando, firmes en la fe, sin miedo a nada. ¿Qué nos dice Romanos 8:31?. Actuemos conforme a ese mensaje.
OREMOS
Amado Padre, glorificado sea tu nombre, porque eres eterno, y, misericordioso. Nosotros somos como neblina, que aparece un instante y luego se disipa, pero es bueno saber que al respecto de la muerte, ella no puede separarnos de tu amor, porue no existe fin, para los que viven en ti. Realiza tu obra en nosotros. Apóyanos siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Jesús. Y, agradecemos, pues sabemos que vas a obrar en nuestro favor.
Amén