19 de Marzo: ¿Dónde está nuestro corazón?

Salmos 62:10 “No confiéis en la violencia, Ni en la rapiña; no os envanezcáis; Si se aumentan las riquezas, no pongáis el corazón en ellas. “

 

Amados, que la Paz de Dios sea con todos. Bienvenidos a este momento de reflexión, ahora si llego en momento de la bendición, porque cuando absorbemos este conocimiento, nos sentimos bien en varios sentidos, y, solo nos provoca hacer el bien, para mostrar obediencia a los mandatos de Dios, además de permitirnos brindar un buen ejemplo al prójimo, asi logramos llevar almas a los caminos del Señor, esto es maravilloso, por tanto, precisamos continuar en ese camino. Compartamos este material de todas las maneras posibles, para ser cada vez más elementos de bendición. Y, recordemos, que: ¨Con nosotros está Dios¨.

 

 

Este verso bíblico, nos da un consejo importantísimo, bien necesario, y, muy pertinente, al indicarnos que ¨Debemos permanecer humildes, aunque aumente nuestras riquezas, no seamos materialistas porque de lo contrario, podremos desviarnos de los caminos de Salvación¨. Es posible que ya hayamos prosperado financieramente, o, estemos próximos a conseguirlo, y, nuestra prosperidad haya sido de manera licita, y, progresiva, con trabajo digno, honesto, eso merece una gran felicitación, pero: cuidado. No hay problema en prosperar financieramente, esa es la solución a varios problemas, la tragedia ocurre cuando la persona pone en su riqueza material, su seguridad. Pablo le dio un consejo al joven pastor Timoteo, en es versículo 1 Timoteo 6:17-19 ¨A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos; atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano de la vida eterna.¨, el experimentado apóstol Pablo, dio un gran consejo al pastor Timoteo, de no colocar su confianza en las riquezas, este consejo se extiende a nosotros quienes hemos obtenido las riquezas de manera legitima, y, precisamos compartir con nuestras familias este bienestar, busquemos ayudar a personas necesitadas por medio de nuestros familiares, compartamos cierta parte de nuestras posesiones con desconocidos, seamos fieles a Dios en los diezmos y las ofertas, invirtamos en la obra de Dios, pero disfrutemos saludablemente nuestra prosperidad, no hay ningún mal en eso, pero tengamos cuidado, ¨No coloquemos nuestra esperanza, nuestra seguridad, en la inestabilidad de la riqueza, seamos ricos en buenas obras, generosos, listos para repartir, juntando para nosotros mismos, tesoros celestiales¨. Existe un tesoro mayor, que las cosas materiales, que podamos juntar en este mundo, ese tesoro es Cristo, ese tesoro es el cielo que Cristo nos dará. Esa es la verdadera vida por la cual debemos luchar, y, la cual debemos priorizar. Dios nos bendiga, y, nos dé juicio para administrar correctamente nuestra prosperidad.

 

 

OREMOS

 

Amado Padre, quita de nuestros corazones, toda clase de apego a las cosas de este mundo, principalmente a las cosas materiales. Condúcenos a usarlas, disfrutarlas, cuidarlas en lo posible, dándote siempre la gloria a ti. Haz que podamos administrar correctamente nuestra prosperidad, y, compartir parte de ella con nuestro prójimo de una manera que te agrade.  Apóyanos siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Jesús. Y, agradecemos, pues sabemos que vas a obrar en nuestro favor.

 

Amén

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