Salmos 34:7 “El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, Y los defiende.“
Amados, que la Paz de Dios sea con todos. Que la luz divina, ilumine nuestro caminos en este día y siempre, que sigamos siendo obedientes a la voluntad de Dios. Para que continuemos haciendo el bien, siendo un faro de luz en la vida de todos aquellos que aun andan en tinieblas, procedamos en este sentido, porque es el correcto. Compartamos este material, y, brindemos además de momentos agradables, y, placenteros, demos un buen ejemplo basado en la obediencia al Padre Celestial.
Pasamos dificultades a los largo de la vida, pero recordemos que así como una comida sin sal, ni especias queda desabrida, la vida sin dificultades seria aburrida. Si se nos cierra una puerta, es un motivador para que busquemos soluciones creativas. El texto bíblico de hoy, nos indica que la presencia de Dios en la vida de quienes lo aman, es constante, y, permanente. Aquí observamos una promesa de cuidado, de protección de Dios sobre sus hijos, este ángel de Dios no se separa de nosotros, él vive con nosotros, esta siempre con nosotros. Temer a Dios no es tenerle miedo, sino reverenciarlo, respetarlo, obedecerle, confiar en él, aquellos que temen a Dios, son objetivo de su protección, y, del cuidado de Dios. Observemos ahora, lo previsto en este texto bíblico, Salmos 91:9-12 ¨ Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, Al Altísimo por tu habitación, No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada. Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán, Para que tu pie no tropiece en piedra.¨, este salmo es muy estudiado porque trae ese sentimiento y esa convicción, de que en todo tiempo el Señor protege a quienes lo aman, todos los que aman a Dios, y, andan fielmente sus caminos, pueden estar seguros de que nada los destruirá, porque hay una protección superior con ellos. En este salmo, el Señor es claro y especifico, al usar al salmista para decir que el esta siempre con nosotros, cuidándonos, cerca de nosotros que procuramos hacerlo nuestro refugio, hacer del altísimo nuestra morada, esto no significa que pasaremos por la vida sin ninguna dificultad, simplemente que las dificultades vendrán, y, sin duda las superaremos, porque ellas pasaran con certeza, con la misma certeza que después de la noche oscura llega la mañana. Confiemos en Dios, hagamos su voluntad, todo será mejor, si estamos con Dios.
OREMOS
Amado Padre, gracias por tu instrucción, contribuye con nosotros siempre, queremos ser mejores siervos, y, brindar el buen ejemplo basados en la obediencia a tus mandatos, para recibir tu bendición. Apóyanos siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Jesús. Y, agradecemos, pues sabemos que vas a obrar en nuestro favor.
Amén