Juan 4:27 “ En esto vinieron sus discípulos, y se maravillaron de que hablaba con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: ¿Qué preguntas? o, ¿Qué hablas con ella?“.
Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia, llene nuestros corazones. Saludos cordiales, Dios nos bendice con estas instrucciones a diario, vamos a aprovecharlas, para que estas contribuyan a nuestro mejoramiento continuo. Si ahora mismo apareciera en los medios publicitarios un anuncio, donde invitara a los lectores, para acudir voluntariamente a prestar su colaboración, en los diversos conflictos bélicos que se desarrollan a nivel mundial, probablemente nos negaríamos a acudir, pues representa exposición al peligro ir a esos lugares a servir, puede ser comprensible esta postura, sin embargo si rechazamos a esta invitación por ser riesgosa, ¿Por que con el mismo sentimiento no rechazamos la invitación a andar en los caminos del pecado?. Parece que es excitante jugar con el pecado, porque trae gratificaciones temporales, e, instantáneas, pero no es conveniente hacerlo. Vamos a rechazar la oferta de exponernos al pecado, con las mismas determinaciones con la cual rechazaríamos una invitación a servir en el frente de guerra. Si no queremos arriesgarnos, no andemos por el camino del pecado. Difundamos este material.
El texto de este versículo, los apóstoles estaban sorprendidos, porque Jesús estaba hablando con una mujer en público, y, esta cuestión era incorrecta, o, mal vista en aquel contexto social, ya hace mucho tiempo, Jesús por su parte se sentía bien quebrando las reglas obsoletas del sistema social, donde antes las mujeres eran ignoradas, pero él les daba valor, de hecho la Biblia relata como Jesús dignifico a diversas mujeres, Jesús es poderoso, para el era fácil sacar a una prostituta de la prostitución, o, curar el flujo de sangre de una enferma desesperada, o, sanar la depresión de una alocada viuda extrajera, o, justificar la pertinencia de la recepción de la limosna que dio una viuda pobre, y, así muchos ejemplos más, porque Jesús tiene poder. Muchos hombres que son candidatos a padrastros, buscan proveer a las madres solteras, para intentar emular el trabajo que Jesús hacia al dignificar a mujeres desgraciadas, mas, ellos desconocen que ese camino sin duda va a dañarlos, pues, en el tiempo en que Jesús hacia ese tipo de actos, el requería probar que era un ser divino, y, hacia milagros, por lo tanto lo comprobó, y, obtuvo su puesto como el único Salvador, lo cual quiere decirle al hombre promedio que desea ser padrastro, que no asuma responsabilidades que no le corresponden, porque en cualquier caso, Jesús es el que va a proveerles a ellas, en este tiempo las cosas se han arreglado, hay un clima favorable, la mujer puede trabajar, liderar, y, salir adelante sola, por tal motivo, vamos a respetarlas, a no interferir en sus luchas, y, a relajarnos para deleitarnos en la contemplación de su éxito. Esta vez a diferencia de los discípulos, que pensaron preguntar cuestiones que hoy están a simple vista. Nosotros respetemos la lucha de las mujeres, no incomodemos su desarrollo, recordemos que el que más ayuda es el que no molesta, esa es la actitud que debe tomar el hombre, y, animar en lo posible a la mujer, aunque ciertamente esa motivación es innecesaria, tal motivación puede resultar agradable a ellas.
OREMOS
Padre adorado, en este día queremos agradecerte por todo, hoy ratificamos nuestro compromiso por cumplir tu voluntad, agradecemos hoy especialmente por las mujeres que hacen que este mundo sea un lugar mejor, ayúdanos a respetar sus luchas cada vez más, y, animar en lo posible su desarrollo, desde nuestro punto de acción. Ayúdanos siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.
Amen