Hechos 8:3 ¨ Y Saulo asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel.¨
Amados, que la paz de Dios sea con todos. Bienvenidos una vez más, a este lugar donde se reflexiona en la palabra de Dios, para mantener latente el vinculo con la divinidad, y, que esto nos lleve a tener una mejor vida, obedeciendo las estipulaciones del Padre Celestial. Compartamos este material, para bendecir al prójimo, y, colaborar en la predica del evangelio. No es un secreto de que existan personas dañinas, de hecho David lo reconoce en los salmos, y, pide a Dios para que lo separe y proteja de esas personas malvadas, que viven generando conflicto. El estudio y práctica de esta enseñanza bíblica, contribuye a que seamos separados y protegidos de este tipo de personajes. En este sentido, continuemos con este hábito de la reflexión bíblica y su compartir en redes sociales.
Saulo es el mismo Pablo, solo que Saulo era su nombre hebraico, por eso es llamado de esa manera en los primeros capítulos del libro de Hechos, posteriormente para referirse a él, se utiliza el nombre Pablo, el cual proviene del latín. Algunos creen que Saulo seria una referencia al hombre antes de la conversión, y, Pablo es el nuevo hombre, el hombre convertido, la verdad es el mismo hombre, la misma persona, el hecho es que la historia de Saulo, o, Pablo, el apóstol de Jesucristo, impresiona por diversas razones, la primera razón es la conversión que este hombre realizo en su convicción religiosa, y, en su propósito de vida. Veamos que cuando el es presentado inicialmente, el quería destruir la iglesia, el perseguía a los seguidores de Cristo, como nos indica el texto bíblico, el iba casa por casa, arrastrando a hombres y mujeres a la prisión, y, si avanzamos al versículo Hechos 9:1-2 ¨Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén.¨, notamos la manera en la que actuaba este hombre, buscando perturbar a los creyentes. Saulo era un hombre brillante, bastante culto, los líderes de la iglesia Judía, veían a Saulo como un joven prometedor, un hábil defensor del judaísmo, la idea de el era erradicar a la iglesia cristiana. Saulo cegado por sus inclinaciones religiosas, estaba decidido a destruir a la iglesia cristiana. Sin embargo, en un viaje hacia Damasco, el tenía la intención de hacer prisioneros a los Cristianos que consiguiera en las sinagogas, por eso el pidió autorización para que si encontraba a Cristianos en las sinagogas, pudiera hacerlos prisioneros. Es impresionante reconocer que el perseguidor se convirtió en perseguido, por causa del evangelio. Aquel que quería destruir la iglesia cristiana, al encontrarse con Jesús, experimento un cambio maravilloso, de agua para vino, el individuo antes llamado Saulo, paso a llamarse Pablo, después de que fueron restaurados sus principios y valores, por la gracia de Dios. Así, Saulo, nunca pudo destruir a la iglesia, sino que fue absorbido por la iglesia cristiana, y, se convirtió en nueva persona, haciendo grandes contribuciones al desarrollo de la iglesia de Dios. Permitamos que Dios haga un cambio radical en nuestras vidas, dejemos de lado al mal, cumplamos la voluntad de Dios.
OREMOS:
Padre amado, ayúdanos siempre, otórganos sabiduría, y, provoca un cambio radical en nuestras vidas, que nos permita ser mejores siervos cada vez, y, contribuir con el desarrollo de tu iglesia. Colabora con nosotros siempre. Así pedimos en nombre de Jesucristo.
Amén